Si en mi está tu espíritu,

haz que lo sienta,

haz que lo palpe,

mi Señor, mi Señor.

 

La paloma dejó de volar,

no se la ve desde la tierra,

muchos piensan que su vuelo ya murió.

 

Nuestra duda venció a nuestra fe,

sólo creemos cuando tenemos.

El mensaje de los lirios se nos fue.

 

Los temores se adueñaron de mí,

me acobardan los problemas,

apagaron la esperanza en mi vivir.

 

El vivir de Jesús nos dejó

una ley que ya olvidamos:

ser testigos de la paz y del amor.