La Pontificia Comisión Bíblica invita a revisar la lectura de algunos textos que dificultan el acompañamiento de las parejas gays

La Razón, sección Religión, 20-12-2019

El Papa Francisco no se esconde y ha decidido abordar esta semana algunos de los temas más complejos que figuran en su agenda, esos que los fieles llevan años reclamando a la Iglesia que revise. Si hace un par de días anunciaba la supresión del secreto pontificio en los casos de abusos sexuales, ayer el Vaticano sacó a la luz un estudio antropológico pionero realizado por la Pontificia Comisión Bíblica (institución que forma parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe) sobre «la homosexualidad y las uniones homosexuales como expresión legítima y digna del ser humano». «El Papa quería que este tema se tratara precisamente sobre la base de la Escritura, que es el fundamento y el alma de toda la reflexión cristiana», dijo Piero Bovati, secretario de la organización a cargo del texto. Él fue el encargado de presentar el estudio a los medios de comunicación.

El documento cuenta con más de 300 páginas en las que los estudiosos vaticanos tratan, siempre desde la base ideológica irrenunciable que aporta la Biblia, temas como el matrimonio, la sexualidad, la guerra, la violencia y la relación entre padres e hijos. Algunas de las frases que incluye destacan por su rotundidad: «La relación erótica homosexual no debe ser condenada», es una de ellas.

Atención a otras ciencias

Asimismo, dicho manual ofrece una visión de la Iglesia nunca vista hasta ahora. Analiza cómo la Biblia y su tradición han transmitido su doctrina a lo largo de la historia en lo que se refiere a las relaciones homosexuales. Hasta ahora, el Vaticano ha tenido «una mentalidad arcaica e históricamente condicionada», se afirma, que debe dar paso a los datos de otras ciencias en su camino hacia «una nueva y más adecuada comprensión de la persona humana, que impone una reserva radical a la promoción exclusiva de la unión heterosexual en favor de una aceptación análoga de la homosexualidad y de las uniones homosexuales». Toda una declaración de intenciones.

Además, el texto invita a los sacerdotes a prestar «atención pastoral, sobre todo en lo que se refiere a las personas, para llevar a cabo el servicio del bien que la Iglesia ha de asumir en su misión para con los hombres». El motivo de esta recomendación se fundamenta en el hecho de que el Vaticano asume que «ciertas formulaciones de autores bíblicos, como las directrices disciplinarias del Levítico, requieren una interpretación inteligente que salvaguarda los valores que el texto sagrado pretende promover, evitando así repetir al pie de la letra lo que también conlleva los rasgos culturales de la época», cita el documento.

«La intención de este documento es ayudar a percibir la belleza y también la complejidad de la revelación divina respecto al hombre. La belleza lleva a apreciar la obra de Dios. Y la complejidad invita a asumir un esfuerzo humilde e incesante de investigación, profundización y transmisión», subrayó el cardenal Luis Ladaria, prefecto de la Doctrina de la Fe.