PEDAGOGÍA PARA UN SÍNODO

Vamos a hacer el Sínodo o, en Sínodo, la renovación de nuestra Iglesia. Empezamos por la base más elemental y sencilla. Y vamos a empezar por el principio. Lo comunico y ayudo a que descubran todos los cristianos la operación. Que ellos voten si quieren participar en esa acción. Se trata de revisar lo que hay en nuestra comunidad y en toda la iglesia de negativo y de positivo. Y encontrar caminos de mejorar, reformar, transformar siempre desde el Evangelio y la enseñanza de Jesús

Los que quieran participar, una vez que lo tengamos claro de que se trata, vamos a elegir a una persona que coordine el dialogo y a otra que haga de secretario-a. Todo por votación.

Acogemos el primer tema de los cuestionarios que nos entrega la Diócesis y lo repartimos entre todos de forma que lo podamos leer y analizar en casa. No podemos crear nosotros el material, pero sí que podemos añadir, quitar, sugerir, ofrecer.

En reunión escuchamos y a acogemos todas las aportaciones de quienes quieran hacerlas, dando facilidades para que con su “lenguaje” digan y expresen sus opiniones y experiencias.

Vamos a  intentar que todas las personas puedan hablar, comunicar. Que nadie se calle por vergüenza, cobardía, por no atreverse a decir. Y así vamos a ir recorriendo las tres fases: ver las realidades que nos parecen bien o mal en la parroquia, en el arciprestazgo, en la diocesis, en la iglesia española y universal. Luego, vamos a analizar esa realidad desde el Mensaje del Evangelio, desde las necesidades de los pobres, desde el sentido de comunidad, desde el evangelio, desde los ideales que soñamos con Jesús. Y finalmente concluiremos con propuestas de todo lo que conviene mejorar, hacer crecer, aumentar, realizar.

Todo este proceso con serenidad, con profundidad, escuchando a todos y todas. Puede traerse escrito o de palabra.

Lo que vamos aportando lo recoge un secretario -a. Y lo devuelve a la comunidad para ver si refleja bien nuestra opinión de todos.

Más tarde lo enviaremos a la comunidad diocesana para que siga el trámite hacia el Sínodo de los obispos.

No puede faltar la opinión de los no creyentes. Intentaremos acoger de una forma sencilla el parecer y la experiencia de los no creyentes, bien sea con reuniones, bien sea por encuesta. Pero que nos ayuden a discernir. Lo que se dice de la iglesia en los medios, puede enriquecernos y darnos pistas interesantes.

Y lo importante: que esa revisión que hacemos de la Comunidad Parroquial nos sirva para marcar nuevos modos de ser cristianos, de evangelizar, de ser comunidad cristiana.  Habrá que hacer otra segunda parte. 

Me gustaría que todo el proceso del Sínodo-a nivel  de diócesis, país, continente, Roma….. se hiciese todo con el mismo proceso y con la misma participación que planteo aquí en el ámbito parroquial.

Gerardo Villar

Comentario en YouTube a la conferencia del subsecretario del Sínodo. Buenos días. Sobre la analogía de cómo deben relacionarse los miembros de la iglesia entre sí: pirámide, esfera y poliedro. En la práctica, sólo se da una relación piramidal que ha hecho abandonar al 90% de los católicos la comunión con la iglesia. Es decir, que solo de da una relación de obediencia a la autoridad eclesial. La esfera representa una igualdad de poder que desvirtúa la vocación y misión de cada miembro de la iglesia, puesto que no todo es igual en la iglesia ni todos tenemos la misma función en ella. Pero si la figura del poliedro representa una forma más adecuada de relación: ¿en qué consiste exactamente esto?. Mi idea sobre ello es que las estructuras parroquiales deben permitir expresar, hablar, proponer, decidir y actuar continuamente a todos los bautizados. Y el párroco según la autoridad que tiene, debe limitar o sancionar cuando los laicos entran en clara contradicción con el Espíritu Santo. Pero solo si entran en clara contradicción con el Espíritu Santo, y no en clara contradicción con las preferencias del párroco. El párroco debe ser uno más entre muchos en materia que no sea de fe. Personalmente pienso que la jerarquía debe dar un paso atrás en TODAS las funciones que no sean la de preservar la fe, y su intervención como autoridad última debe ejercerse solamente cuando la decisión de los laicos sea claramente contraria al Espíritu Santo. Deben dejar de ser los protagonistas de la vida comunitaria. ¿Están dispuestos a ello, a ceder su poder? ¿Es real el sínodo? Mi opinión es que de seguir así, en dos décadas el abandono de la iglesia será del 90% de lo que queda. Es decir, que si ya ha abandonado el 90% de lo que fue el pueblo de Dios hasta hace 80 años, en los próximos 20 años abandonará el 9% del 10% que todavía queda . Y la Iglesia Católica puede terminar consiguiendo el milagro no deseado de perder un total de 99 de cada 100 católicos en solo 100 años. El riesgo es clarísimo, y lo que más rechaza la sociedad de hoy en relación a la iglesia es el clericalismo, es decir, el ejercicio de poder que ha ejercido el clero durante siglos en todos los ámbitos de la vida. Por eso, deben dar un paso atrás y dejar el camino abierto a la acción del Espíritu Santo a través de los laicos. Y delimitar su presencia a preservar la fe, mediante la prédica de la Palabra de Dios, la administración de los sacramentos y la dirección espiritual. Un saludo y gracias.

Sergio Martín

 

Quizás y visto el preámbulo, lo más importante es que "el camino sinodal" no se marque desde el episcopado. Los laicos, comunidades que caminen con los laicos y "desde abajo" se organicen los temas, recogidas de conclusiones y puestas en común y mandarlas a Roma en un primer paso, vistas las declaraciones del hermano Osoro.

Tenemos que empoderarnos, como constructores de Iglesia, y marcar el camino. Aquí hay, en la Iglesia Española, muchas implicaciones presentes y pasadas por las cuales no estará, la CEE, en ceder un ápice de su poder y de sus equivocaciones e implicaciones históricas por las que no ha pedido perdón.

Con esta situación no pueden ser los que controlen las opiniones y sentimiento de los creyentes y no creyentes. Esto no es una encuesta...es cambiar la vida, nuestra vida, en lo concerniente al Evangelio.

Fe Adulta, con Eclesalia, pueden ser...deben ser, uno de los medios que presten un servicio para este fin...la sinodalidad. Gracias.

Manu Rua

 

Sugerencias para el Sínodo, "desde abajo", para renovar la iglesia según el estilo de Jesús en los tiempos actuales. Aquí las mías:

  1. Renovación de la liturgia. Más participativa, menos ritualista, menos monótona.
  2. Revisión de las sagradas escrituras. Tener traducciones actualizadas. Revisar los evangelios apócrifos, incluir los que se crea oportuno.
  3. El celibato opcional. Que no sea una condición ´´sine qua non´´ para la ordenación.
  4. Aceptar los sacerdotes casados. Antes o después de la ordenación.
  5. Simplificar y actualizar las vestiduras, desde el papa hasta los acólitos. Todo sencillo. Lo contrario es un gasto innecesario. Que se vistan como las personas en el tiempo en que se vive.

Muchas gracias, 

Elisa Pinzónumaña