A la atención de Fray Marcos.

Me gustaría salir de dudas sobre la presencia “real” de Jesús en el Sagrario, en la Eucaristía y también si estoy en lo cierto o no en estas cuestiones...

La pretensión de recibir respuestas apodícticas puede tener sentido para las matemáticas y para las ciencias en general. Las verdades teológicas nunca pueden ser aquilatadas y demostradas objetivamente, porque ni podemos conocerlas racionalmente ni tenemos conceptos adecuados para expresar esas verdades.

Hay muchas clases de presencia. Una persona religiosa puede decir que Jesús está realmente presente en la Eucaristía, y es verdad. Otra puede decir que Jesús no está realmente en la Eucaristía, y es verdad, si entendemos esa presencia física y biológicamente. Nadie cree que podemos encontrar en el pan consagrado las partes biológicas de un cuerpo humano. Si la analizamos física o químicamente, nos encontraremos con pan.

Lo verdaderamente importante es que te estés planteando todas esas cuestiones. Sigue planteándotelas, pero no pretendas llegar a conclusiones definitivas.

 

1) Jesús en la última cena tomó el pan y dijo: “Esto es mi cuerpo” quería decir que lo mismo que ese pan se rompía, él se iba a romper en la cruz. Ese pan era un SIGNO de su propio cuerpo. Y lo mismo el cáliz con el vino. Pan y vino son SIGNOS que hablan de la vida de Jesús. Solo SIGNOS ¿cierto?

Todos los sacramentos son signos. La pregunta ¿Sólo signos? No tiene sentido alguno, porque si detrás de un signo no está lo significado, el signo se queda en un garabato que no dice nada.

El problema está en que lo significado por los sacramentos no son realidades físicas sino trascendentes, espirituales, que no podemos captar por los sentidos.

 

2) Hoy también el pan y el vino siguen siendo SIGNOS de la persona de Jesús, o sea sacramento = signo. ¿no es verdad? pero el pan es pan y el vino vino…

Si el signo dejara de ser signo, es decir, una realidad que entra por los sentidos, perderían su capacidad de ser signos. El pan y el vino siguen siendo pan y vino físicamente, porque si dejaran de serlo no significarían nada.

 

3) No sé bien en qué consiste la presencia real de Jesús en la eucaristía.

Yo tengo entendido que Dios, Cristo está presente en TODO: en las personas, en la creación, en el Universo, en todo. Pero algunas personas dicen que Jesús en el Sagrario está MÁS presente que en mi, por ej. Yo no lo creo así.

Esas personas al pasar por la iglesia dicen que van a ver a Jesús. Yo no necesito verlo porque lo tengo en todo lo que me rodea y en mi interior. ¿Voy errada?

No es que esté más o menos presente. Está presente de distinta manera. Las realidades divinas están siempre presentes en todas partes. Lo divino ni se pone ni se quita, ni se trae ni se lleva, ni está aquí ni está allí. El signo nos ayuda a nosotros a descubrirlo aquí y ahora.

 

4) ¿De qué depende la presencia de Jesús en la Eucaristía, de las palabras de la consagración? Para el común de la gente si no hay consagración no hay Jesús en la Hostia y si las hostias que se van a consagrar no están encima del corporal tampoco quedan consagradas. Hay que ponerlas  encima del corporal. ¿no es esto magia?

Son los hombres los que han creado los ritos. Pero Jesús en la última cena ¿hizo esto? ¿cuál fue su intención?

La que celebra la Eucaristía es la comunidad. Pero para que esa celebración sea legal, tiene que estar presidida por una persona “ordenada”. Ahora bien, si un grupo de cristianos se reúnen y celebran la Eucaristía sin sacerdote, incluídas las palabras de la consagración o sin ellas. ¿Quién puede medir la presencia de Jesús en esa reunión? El mismo Jesús dijo: “donde dos o más estén reunidos en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos”

 

5) Una persona protestante del siglo pasado se convirtió al catolicismo porque vio que el pastor protestante sacudía el mantel con las migas del culto por la ventana… ¿Ese pastor hizo mal?

La presencia está en el pan. En el lenguaje normal nadie llama pan a unas migajas. La atribución de la presencia también a las migas, nació de la idea de “transustanciación” que aplica un concepto metafísico a la realidad física. Si siguiéramos esa lógica, alrededor del altar y aún por toda la iglesia y la ropa de las personas, estarían llenas de la presencia, porque partículas infinitesimales de pan se esparcen a millones en cada Eucaristía.

 

6) Un sacerdote sabio me ha dicho que hay más “densidad de presencia” en la Eucaristía. ¿Es cierto? Y esa densidad es objetiva o subjetiva? ¿depende de la fe de la persona no?

Dios no puede estar “más densamente presente” en un lugar que en otro. Ya he dicho que esa realidad divina está en todas partes igual. Un ser humano puede descubrirla en un lugar con más facilidad que en otro. Ese descubrimiento es siempre subjetivo y presupone siempre la fe.

 

Muchas gracias

Con mucho gusto.