Queridos amigos de Fe Adulta:

Quisiera poder expresar un comentario sobre el artículo de Hans Küng titulado "¿Tiene salvación la Iglesia?".

Uno piensa que sí y eso no por sólo obra de los hombres sino por la acción de Dios, entre las cuales se destaca la "sorpresiva" elección que hicieron los cardenales del Papa Francisco, la que seguramente no fue obra de ellos sino de una intervención "extraordinaria" del Espíritu Santo: humanamente se puede también opinar que fue (seguramente ayudó) obra del miedo a que la Iglesia siguiera desmoronándose como lo venía haciendo.

No sé si Francisco podrá realizar cambios en nuestra Iglesia; no sé si tendrá tiempo y voluntad y apoyo para hacerlos. Lo que sí me parece es que su pobreza, su ejemplo de vida, su sencillez, sus ganas de contactarse con todo tipo de personas, sus discursos y homilías, toda su persona nos indica un camino de cambios que a la corta o a la larga se tendrán que hacer: él, su estilo de vida, es ya el cambio o parte del cambio que la Iglesia necesita con urgencia.

Nos toca empujar desde el lugar que ocupamos en la Iglesia y NOS TOCA ORAR POR ÉL como lo está pidiendo desde hace mucho tiempo a todos los que se le cruzan en el camino.

Hasta ahora ha logrado ubicar "entre los seres humanos" la figura del Papa que estaba como deificada con todo el ceremonial que lo rodeaba y con el título de "vicario de Cristo" que se le atribuía de los que esperamos se pueda liberar cuanto antes para "apacentar" como humilde pastor la grey del Señor encomendada por Jesús a Pedro.

Cariños y bendiciones.

Ciro