"Contra el sacerdocio de la mujer"
de José Ignacio González Faus

 

En primer lugar hemos de decir que nos llegó el artículo cuando ya íbamos a cerrar la página y lo insertamos sin consultarlo siquiera con el autor. Error que lamentamos... José Ignacio nos escribe al verlo...

Querido Rafa:

"Yo no tengo la culpa, de que sean las redes así, tan especiales", esto lo cantaban mis hermanas cuando éramos pequeños aunque ellas decían "de que sean los hombres así tan especiales"... Esa letra original pueden conservarla las mujeres que se hayan enfadado conmigo. Yo me atengo a la versión "redes" por estas razones:

El artículo ese es ¡de 1978! (cuando empezaba a hablarse sobre el tema) Además de eso he escrito algunas otras cosas sobre el tema: que recuerde ahora, "¿Mujeres presbíteras? Datos para el debate", en el libro "El factor cristiano" que debe ser de 1996. O el comentario al libro de Benedicto XVI "Luz del Mundo", donde contesto a lo que el papa opinaba sobre el tema.

A pesar de todo sigo creyendo que, desde un punto de vista total hay una urgencia en las reivindicaciones; y me parece prioritario que el ministerio eclesial recobre su carácter evangélico y se desnude de toda la parafernalia clerical de que lo hemos revestido.

José Ignacio.

 

Conocidas las circunstancias de esta publicación, no tiene sentido abrir un debate sobre el tema. Sin embargo recogemos el comentario de Fidel Aizpurúa, dado su interés.

Queridos amigos, quisiera dar una sencilla opinión sobre el artículo de González Faus "Contra el sacerdocio de la mujer". A mi modo de ver contiene un anhelo y un sofisma.

El anhelo es su indudable deseo de que la Iglesia sea profética, mantenga el sueño de Jesús y que no muera el programa del Evangelio. Para eso, tiene razón Faus, las mujeres están mejor situadas que los varones por la unión real de éstos con el poder.

Pero también contiene un sofisma: el mantenimiento de la profecía no se puede lograr a costa del menosprecio de una parte de la Iglesia. Es como si para que perviviera el afán y la utopía de la libertad mantuviéramos la esclavitud porque en los esclavos es donde más pervive el anhelo de libertad. Inaceptable.

Estaría de acuerdo con Faus si postulara, sencillamente, la abolición del clero y la oferta del ministerio a todo cristiano y cristiana.

Un saludo cordial,

Fidel