Buscador Avanzado

Autor

Tema

Libro de la biblia

* Cita biblica

Idioma

Fecha de Creación (Inicio - Fin)

-

UN DOMINGO PLURIRRELIGIOSO

Written by
Rate this item
(14 votes)

Suelo compartir en la eucaristía participativa que celebra la Comunidad de santo Tomás de Aquino, en Madrid, pero este domingo ha amanecido frío y nuboso, y no me siento animado a salir de casa; prefiero unirme a la ronda plurirreligiosa que ofrece TV 2.

La Iglesia evangélica presenta la actividad humana y social de sus misioneros y termina invitando a unirse a los amigos de la Biblia; me gustaría, aunque no creo que llegue a hacerlo. La comunidad judía reproduce su presentación en la Feria del Turismo; en otro momento me habría interesado, pero hoy esperaba participar en algo más propio de la espiritualidad que ofrece su religión. Los musulmanes han dado a conocer las actividades de su Gran Mezquita de Valencia, y me he sumado a las breves secuencias de sus oraciones, aunque no a sus profundas y repetidas inclinaciones. Me gustaría que este espacio de TV 2 transmitiera también algunos actos de culto de las diversas religiones asentadas en España.

El tiempo dedicado a los católicos –yo diría al Patriarcado de Roma– se triplica con Últimas preguntas, Testimonio, y el Día del Señor. En ellos he tenido la satisfacción de apreciar cuánta gente buena realiza silenciosamente obras de gran valor humano y social. La autora de “Un cuerpo deshabitado” comenta entusiasmada sus conversaciones con adolescentes, que han servido de base a su novela; los ancianos sin casa ponderan la acogida en el comedor que rige la Orden de Malta en la Plaza Castilla; la fundación san Bernardo y la “casa abierta” de los jesuitas desarrollan diversas actividades sociales. Utópicamente he sentido deseos de colaborar con todos ellos.

Este espacio termina cada domingo con la celebración... –iba a decir de la eucaristía–, pero quizás sea más exacto decir “de la santa misa”. Mi impresión fue semejante a cuando se congela la imagen en la televisión. Pasamos del atrio al templo.

El pueblo –que debe ser el protagonista en la conmemoración eucarística– quedó en imagen fija; ante él, como en una pantalla, iba pasando como una cinta en la que el clero –y algún representante del pueblo– desarrollaba un ritual; ritual ancestral de signos que han perdido su conexión emocional con el significado que deberían sugerir. El celebrante principal era el obispo –esta vez a mi parecer menos acertado que otras veces– que inició su homilía citando a las destacadas dignidades presentes, y continuó leyendo –o declamando– su comentario a los textos sagrados.

Admiré a las familias que llenaban el templo, fieles creyentes ligados a las actividades educativas y sociales de la Fundación san Bernardo. Reconocí en ellos al pueblo sencillo que –igual que los creyentes evangélicos, judíos o musulmanes– siguen los impulsos de su corazón, estimulados por su propia fe o creencias.

Sentí pena por otros muchos que quedan fuera, porque ya no se reconocen en los signos desgastados por el tiempo, por la ciencia y por la cultura. Esos otros muchos que necesitan nuevos símbolos que alienten los buenos impulsos de su corazón. Soñé con pequeñas comunidades cristianas –Iglesias domésticas o locales– que vayan sacando de su vida familiar y profesional nuevos símbolos y acciones que revivan y realicen el mensaje de Jesús.

 

Gonzalo Haya

Read 1626 times
Login to post comments