Print this page

CONFESIONES DE DIOS

Written by
Rate this item
(33 votes)

Cada vez que nace un niño

sigo confiando en vosotros,

porque entregaros un hijo

es delegar mucho de mí en vosotros:

es haceros continuadores de mi obra,

portadores de mi Espíritu,

padres y madres de mi evangelio vivo

y cuna del mundo al que tanto quiero.

 

Todo niño viene a través vuestro,

y toda buena noticia se encarna en vuestro seno.

Pero la fuente de la vida,

que encontró cauce en vosotros,

tiene su origen en mis entrañas

y en el amor desbordado que a veces os alcanza.

 

Acostumbraos, pues, a verme en ellos;

en su frágil transparencia

son mi presencia que os ilusiona,

mi navidad más humana,

mi palabra encarnada,

verdaderos sacramentos en la historia.

En ellos abrazáis mi ternura hecha carne vuestra;

en ellos os solidarizáis con mi debilidad e impotencia,

y también con mis sueños y esperanzas más íntimas.

 

Deteneos de vez en cuando ante ellos,

contempladlos despacio:

estáis ante el misterio de la vida,

ante el milagro del amor,

ante la mejor buena noticia, gratuita.

Olvidaos de precios, compras y rescates;

las dos tórtolas o los dos pichones

son para reclamar vuestra atención y presencia.

 

Permanezco junto a vosotros, día y noche,

empeñado en cuidarlos, y cuidaros, con mimo

para que crezcan y continúen mi obra,

-la vuestra, la nuestra, entendámonos-.

 

Contad siempre conmigo.

Yo me alegro de poder contar con vosotros.

Read 6582 times
Login to post comments