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Libro de la biblia

* Cita biblica

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Fecha de Creación (Inicio - Fin)

-

SEAMOS QUIENES SOMOS

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Danos, Dios bueno, entrañas de misericordia.
Inspíranos la conciencia colectiva,
que nos anime a buscar, sin desesperar, el bien común,
la comunión, la colegialidad,
y el discernimiento como actitud cotidiana.
Abre nuestra mirada y nuestros oídos,
para darnos cuenta de tu salvación,
y haznos saludables para los demás
y para toda la creación.


Departiendo animadamente una noche en Coyoacán con Fer y Andrea, me vinieron al corazón rostros y ecos importantes...

Nuestro país, como nuestro planeta, padece severamente las consecuencias del egoísmo; es decir, del imperio del ego que hemos confundido con nuestro auténtico yo.

El ego, nos hace creer que nuestra individualidad se pone en riesgo ante la comunión, que para estar "bien" necesitamos conseguir o retener bienes (que nos den placer corporal o psíquico). Nos creemos que somos ese ego voraz e insaciable de estímulos, logros, metas, poder, éxito. Nos divide y aleja de los demás y de lo demás... Hace que nuestra motivación central sea en primera persona del singular (mí, mio, mis, a mí, yo, para mí...).

Eso trae como consecuencia que prevalezca en cada persona, entre las personas y en el planeta (incluyendo cada ecosistema), la división, la competitividad, la exclusión, el sinsentido, y todas las diferentes formas de violencia cuya consecuencia es la muerte.

Sin embargo, crece la certeza de que hay más y más gente despertando... Dándose cuenta de que somos individualidad pero también y esencialmente colectividad. Dándose cuenta de que no existen esas fronteras que nos movían a guerras, no existen los enemigos ni siquiera los extranjeros, ni mucho menos los ajenos.

Cada vez más gente se da cuenta de que todo es de todos (como canta Luis Guitarra), de que somos unidad (comunión aunque no fusión) y que sólo nos salvará el amor: dejar el ego y volver a ser quienes somos en verdad, dejar de buscar sólo el bienestar individual y buscar más el bien común, darnos cuenta del espíritu y vivir más desde él y menos desde la compulsiva búsqueda de estímulos pasajeros que no nos dan esa paz plenitud que necesitamos.

Necesitamos cuidar la higiene psico-espiritual. (¡Si viviéramos parte de los mensajes y reflexiones que recibimos y compartimos mediante la red!). Practicar más momentos de silencio, respirar, comunicarnos más auténticamente, hablar más en primera persona del plural que del singular (más lo nuestro que lo mío), sentir más ternura y compasión, practicar mucho más la empatía en cada relación, meditar, orar, dar, compartir, sonreír, cuidar, comunidad, fraternidad, solidaridad... Misericordia!... Ser más quienes somos en realidad, imagen y semejanza divina...

Aprender a estar más en el presente, siendo conscientemente, con atención. No es el presentismo del que algunos nos previenen. Aceptar con paz (que no es resignarse pasivamente) y echarle creatividad a la vida... Para ser...

Recordar y comprender el pasado, sabiendo soltar, libres de la melancolía o el resentimiento al que muchas veces nos hemos hecho adictos. Agradecer y aprender... Para ser y estar...

Prever y preparar el futuro, sí, sabiendo esperar (esperanza) pero no intentar vivir el futuro, soltar las expectativas que nos hacen sufrir. Vislumbrar con valentía y alegría... Para ser, estar y hacer con gratuidad lo que hacemos, lo que nos corresponde hacer, honesta y generosamente.

Vivir culpando menos, vivir sin culpar a los demás, a nosotros mismos, a Dios. Vivir asumiendo más nuestra responsabilidad.

Vivir expresando más y mejor lo que sentimos, pedir lo que necesitamos, ayudarnos mutuamente a empatizar. Escucharnos más... comprendernos mejor...

Vivir viviendo de verdad, con amabilidad, muchas dosis de empatía, sentirnos menos víctimas y más protagonistas de la libertad...

Soñar, y en grande, con sueños en los que quepa toda la humanidad...

Trabajar con esfuerzo y celebrar con sencillez y austeridad. Cuidando de la vida y de toda criatura vida, sintiendo comunión. ¡Seamos saludables para toda la comunidad global desde nuestra sencilla y cotidiana realidad local!

Preguntar, reflexionar, dialogar y actuar... ¡Manos a la obra ya! Acerquémonos a los demás, buscar comunidad... Hay mucho que hacer, muchos rostros que consolar y sanar, muchos corazones que despertar y liberar, mucha corruptela y egoísmo que extirpar, mucho pecado, mucha división, demasiada violencia de la que nuestro planeta necesitamos liberarnos.

¡Despertad ya quienes aún dormís!

¡No esperemos más... el hoy apremia!

Desgastemos más energía en lo que realmente es importante y prioritario; no las ideologías ni ver quién tiene más razón y quién convence a quién, no ver quién se sale con la suya... ¡Seamos ya comunión!

En todo esto, me siento en comunión con muchos más rostros; (hermanas y hermanos, maestros y maestras: Pilar, Miguel, Maria Antonia, Pepelu, Maripatxi, Alfonsos, Águila, Fer, Andrea, Roger, Javi, Bea, Luis, Mamen, Nico, Jorge, Paula, Edu, Maca, Paloma, Eduardo, Pepín, Ramón, Claudio, Javier, Jesús Iván, Fabián, José, Eckhart, Wiligis, Ken, Vicente, Enrique... ¡y tantos más!) ¡Agradezco cada encuentro feliz!

¡Que viva y reine el Espíritu Santo, y que seamos más plenamente quienes somos!

 

Rogelio Cárdenas, msps

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