Buscador Avanzado

Autor

Tema

Libro de la biblia

* Cita biblica

Idioma

Fecha de Creación (Inicio - Fin)

-

LLANTO DE FUEGO

Written by
Rate this item
(10 votes)

Estalló de noche, en la celebración.

Un llanto incontenible. En mí, desusado; suelo decir que "no sé llorar delante de otros".

Tan fuerte que varios compañeros/as se acercaron a ver si estaba bien.

El contexto: la Eucaristía, en la noche del tercer día del VIII Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base, en la Argentina. Más de 1200 hermanos y hermanas de las CEBs de todo el país, de Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile y Brasil. Campesinos, obispos, personas de barrios periféricos, religiosas, religiosos, gente de barrios de clase media, obreros, humildes entre los humildes, curas: codo a codo, nutriéndonos de la riqueza de lo diverso, intentando ponerle carne al sueño de la fraternidad a nuestro modo.

Soy parte de una de las 17 CEBs de la Parroquia Santa Cruz, de las más nuevas, con el desafío y la originalidad de ser pequeñas comunidades en el contexto de la gran ciudad. Una experiencia particular en la que venimos caminando con continuidad: la CEB Ana María Borda está celebrando sus 20 años de vida.

Venía con el corazón caldeado por el encuentro con Angelito, Lito, un riojano con el que nos conectamos instantáneamente. Con sus frescos 71 años, apenas necesité decirle "Ah, entonces conociste al Pelado..." para que la voz le temblara de emoción y me contara la belleza descarada con la que su obispo mártir Angelelli se iba de la Catedral para celebrar la Misa de Pascua en un barrio marginal, "sacaban unos tablones a la calle y ahí nomás empezaba la misa... lo venían a buscar, lo criticaban, pero a él no le importaba".

María, unos 70 largos también, de Jujuy, miranda honda, diciendo "Yo no sé hablar, no sé ni leer mucho". Poder empujarla, "sabes qué es un árbol, sabes de tu experiencia de CEB, así que tienes mucho para contarnos...". Rosa, también jujeña, rosadita de vergüenza: "recién estoy empezando, no sé nada, yo escucho...". Las dos subiendo al escenario. María leyendo nuestra parábola recién inventada, "Las CEBs se parecen a un árbol", sin trabarse, con unas 800 miradas puestas en ella. La sonrisa radiante de Rosa que me buscó para celebrar juntas con los ojos, todo lo que sí pudieron y supieron hacer. Don Juan, campesino de Salta, compartiéndonos cómo el árbol se nutre en el invierno con la riqueza de la tierra que proviene de la caída de las hojas otoñales. "Toma fuerza con su savia", se empodera, a partir de la muerte y el dolor de lo caído. Celebro hondamente la recirpocidad genuina que pudimos gestar.

Poder proclamar juntos que Jesús nos invita al encuentro circular sin jerarquías; que las pequeñas comunidades eclesiales que nos reunimos en torno a la Palabra, nos vinculamos de igual a igual, y buscamos la transformación efectiva de las estructuras desde nuestros "lugares pequeños", que intentamos "entrar en el Reino", somos iglesia en sentido pleno, somos iglesia en las casas.

Poder decirnos unos a otros que "el que está fuera del proyecto de Jesús es el modelo piramidal de iglesia" y que "el que está 'fuera de la ley' es el obispo, si quiere impedir que las CEBs se desplieguen en su diócesis", porque iría en contra del Concilio y de los Documentos del Episcopado Latinoamericano...

Vuelvo a mi llanto.

Se anunció en la procesión de la memoria de "la nube de testigos" que siguen alentando la fraternidad. Cantar "mira mis manos, llenas de hermanos: que tu sangre cante en el viento como bandera de libertad", mientras portaba los nombres de los testigos no mártires de la Santa Cruz. Poder tomar conciencia de la herencia que llevamos en las manos los que hoy somos iglesia, los que queremos seguir a Jesús de Nazaret: tanto sudor, tanta vida y cuerpo entregado, tantos sueños se encarnan en nosotros. Tanto espíritu atraviesa nuestro cuerpo, y se sigue expresando con nuestra voz y nuestros gestos, con nuestros modos particulares de ir haciéndonos hermanos.

Empezaron a asomar las lágrimas tímidas, con el testimonio de tantos que se nutrieron con la vida de Jorge Novak, otro pastor a quien el pueblo proclama santo, de quien "se acercaban a tomar gracia" como de una imagen sagrada. Su palabra que no calló en los años nefastos; su acogida y aliento, su acompañamiento concreto a las Madres de Plaza de Mayo. Su apuesta por los barrios, la organización popular, las CEBs, las capillas "llevadas adelante por laicos bien formados". Sus sueños y sus hechos misioneros; los pies bien metidos en el barro. El diálogo ecuménico que se hizo encuentro y fraternidad reales.

Brotó mi catarata, con 1200 pañuelos de colores danzando en el estribillo de "El profeta": "Tengo que gritar, tengo que arriesgar, ¡ay de mí si no lo hago! Cómo escapar de Ti, cómo no hablar, si tu voz me quema dentro..."

Tantos y tantas jugándose en cuerpo y alma a una vincularidad distinta, a la abundancia multiplicada que "crece desde el pie", a tu Sueño que es el sueño de todos. Tanta diversidad entramándose, para gestar un tejido social nuevo. Tantos relatos de amor y dolor, que van encontrando potencia, que van tomando a cargo su propia historia y la de todos, que van provocando cambios reales con el solo milagro del encuentro, con "el escándalo de compartir".

En el encuentro con tu Fuego, estalla la pregunta, cuál es hoy la palabra profética que necesitamos seguir pronunciando. Dónde poner la energía, para que gane potencia transformadora.

Se hizo tierno el llanto, con las "Coplas de Yaraví": que puedas llenar con tu música nuestras quenas, que tu viento atraviese nuestra humanidad una y otra vez para hacerse belleza y aliento, cobijo y consuelo. Que tus manos nos sigan modelando, nos den otra forma, más cercana a los sencillos. Que nuestras semillas se dejen arrebatar por el viento, para sembrarse en toda periferia. Queremos hacernos "leñita humilde y siempre seca", para el fuego de la ronda de los iguales; que nuestro fuego sea decididamente parte del tuyo, hasta las últimas llamas.

Que podamos hacer fiesta, con el fogón a punto.

Amén.

 

Sandra Hojman

Read 3139 times
Login to post comments