Amigos todos:

El próximo 12 de agosto celebraremos el domingo XIX del T.O.

Pensar en "Jesús pan de vida" (Jn 6, 41-51) es como una vuelta a las raíces, un regresar al pueblo que nos vio nacer. Es como el reencuentro con lo más primigenio de uno mismo y de los demás. Todos los sentidos se despiertan vírgenes a sus objetos.

Los intermediarios han colmado nuestras mochilas de productos adulterados: un Jesús-Pan refinado, desvalijado de sus propiedades naturales, que apenas alimenta, que no es suficientemente saludable.

Queremos comer el pan vivo bajado del cielo con cuya fuerza podremos caminar alegres hasta el Horeb, monte de Dios (Reyes 18, 8)

Evangelio: Juan 6, 41-51. El evangelio de Juan insiste por un lado en el escepticismo de los judíos del régimen y por otro en la afirmación de Jesús como pan del cielo que da la Vida.

LECTURAS: 1 Reyes 19, 4-8 y Efesios 4, 30 a 5, 2. El profeta perseguido, alimentado por la fuerza de Dios. No es un pan mágico. Es la presencia de Dios significada en el alimento. Ser imitadores de Dios es muy ambicioso. Ser imitadores de Jesús es más humano. Y, mejor aún, "seguidores".

Florentino Ulibarri: Vida verdadera. Tenemos hambre y sed de vida, vida de calidad, vida verdadera. La pedimos al Padre. Hoy también en inglés, además de portugués.

Mari Patxi Ayerra: Buenos discípulos. Queremos ser buenos discípulos de Jesús, seguidores, imitadores suyos. En portugués.

La oración eucarística: Manifestación de Dios. Dios está y se manifiesta en sus criaturas: hemos de verle reflejado en ellas, porque son imagen suya. Hemos de darle gracias por ser en nosotros y y estar con nosotros. En portugués e inglés.

Fray Marcos: En la "carne" de Jesús debemos descubrir lo divino. Toda la persona de Jesús, incluido lo más bajo, la carne, es manifestación de Dios. Esa presencia de Dios en Jesús, nos permite descubrirle también en cada uno de nosotros.

José Antonio Pagola: El camino para creer en Jesús. Si en nuestro interior nos sentimos atraídos por lo bueno, lo noble, lo que hace bien al ser humano, fácilmente nos sentiremos invitados por Dios a sintonizar con Jesús.

Enrique Martínez Lozano: Creer, ver, vivir. Las palabras sabias son aquellas que se revelan capaces de despertarnos a nuestra realidad más profunda, haciéndonos "ver" y "vivir".

José Enrique Galarreta: El hijo de María, pan bajado del cielo. ¿Con qué pan nos conformamos? Jesús, el hijo de José, es el pan que más alimenta. Su pan hace olvidar todos los otros panes.

Emma Martínez Ocaña: Febe, la "diákono" de la iglesia de Cencreas. Ya va siendo hora que se haga justicia y se den a conocer los datos que con mucho esfuerzo están sacando a la luz biblistas, arqueólogas, filólogas dispuestas a reivindicar el papel de la mujer en la historia del cristianismo primitivo.

Eloy Roy: El trigo y la cizaña. Dios y el Diablo no suelen andar juntos, pero en la vida de todos los días esto no siempre está claro. Sobre el particular Jesús ofrece una pequeña parábola que podría ser útil incluso a quienes no creen ni en Dios ni en el Diablo...

Faustino Vilabrille: Jesús vino para salvar al hombre, no para dar culto a Dios. A Dios no le hace falta el culto del hombre para nada. Dios no quiere ser adorado, quiere ser vivido y servido en ese templo que somos todos los hombres y el mundo que nos rodea.

Jorge Costaodat: El lento triunfo de la teología de la liberación. La Teología de la Liberación urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres, algo que siempre se dice pero que a la hora de los hechos no se concreta en la realidad. La Teología de la Liberación lo lleva por bandera.

Juan José Tamayo: Derechos humanos, dignidad e indignación. La ética está sometida hoy más que nunca a la dictadura de los mercados. Y tras la negación práctica de los derechos humanos llegamos a la negación de la dignidad de las personas. El movimiento de los indignados, la primavera árabe, responden a ello.

Antonio Fraguas (Forges): El triunfo de los mediocres. Debemos sincerarnos ante la crisis y buscar sus primeras causas, que no nos son ajenas, ni como individuos ni como país. Las pruebas de nuestra mediocridad están ahí y se pueden contar.

Discurso de José Múgica, Presidente de Uruguay: Esto es una crisis política, no podemos dejarnos gobernar por los mercados. No es pobre el que tiene poco sino el que tiene infinitos deseos de tener cada vez más. El deseo tiene que ser a favor de la felicidad , no del consumo sin medida.

Y se atrevieron a ser libres: Juan Salvador Gaviota se arriesgó. Tras muchos intentos fallidos, un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos, con un halo de eternidad y ese día entendió para qué había nacido.

Fe y mar: Olas y playa, vista y sonido, luz y sombra, vida y muerte, danza continua en la que vivimos y somos. PÁRATE y ÁBRETE. No somos nosotros los que vivimos. Es Ello lo que vive en nosotros.

Las Cartas que nos llegan. Esta vez va la respuesta pormenorizada de José Enrique a la consulta de un profesor. Y nuevos mensajes refrigerantes.

Que como el ángel de Elías, también nosotros podamos decir "Levántate y anda" a cuantos nos acompañan en el diario caminar de la existencia. Pero eso sí, habiendo colocado antes en su cabecera "un pan cocido y un jarro de agua".

A todos un abrazo cordial

 

Vicente Martínez

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Amigos todos:

El próximo 12 de agosto celebraremos el domingo XIX del T.O.

Pensar en “Jesús pan de vida” (Jn 6, 41-51) es como una vuelta a las raíces, un regresar al pueblo que nos vio nacer. Es como el reencuentro con lo más primigenio de uno mismo y de los demás. Todos los sentidos se despiertan vírgenes a sus objetos.

Los intermediarios han colmado nuestras mochilas de productos adulterados: un Jesús-Pan refinado, desvalijado de sus propiedades naturales, que apenas alimenta, que no es suficientemente saludable.

Queremos comer el pan vivo bajado del cielo con cuya fuerza podremos caminar alegres hasta el Horeb, monte de Dios (Reyes 18, 8)

Evangelio: Juan 6, 41-51. El evangelio de Juan insiste por un lado en el escepticismo de los judíos del régimen y por otro en la afirmación de Jesús como pan del cielo que da la Vida.

LECTURAS: 1 Reyes 19, 4-8 y Efesios 4, 30 a 5, 2. El profeta perseguido, alimentado por la fuerza de Dios. No es un pan mágico. Es la presencia de Dios significada en el alimento. Ser imitadores de Dios es muy ambicioso. Ser imitadores de Jesús es más humano. Y, mejor aún, “seguidores”.

Florentino Ulibarri: Vida verdadera. Tenemos hambre y sed de vida, vida de calidad, vida verdadera. La pedimos al Padre. Hoy también en inglés, además de portugués.

Mari Patxi Ayerra: Buenos discípulos. Queremos ser buenos discípulos de Jesús, seguidores, imitadores suyos. En portugués.

La oración eucarística: Manifestación de Dios. Dios está y se manifiesta en sus criaturas: hemos de verle reflejado en ellas, porque son imagen suya. Hemos de darle gracias por ser en nosotros y y estar con nosotros. En portugués e inglés.

Fray Marcos: En la “carne” de Jesús debemos descubrir lo divino. Toda la persona de Jesús, incluido lo más bajo, la carne, es manifestación de Dios. Esa presencia de Dios en Jesús, nos permite descubrirle también en cada uno de nosotros.

José Antonio Pagola: El camino para creer en Jesús. Si en nuestro interior nos sentimos atraídos por lo bueno, lo noble, lo que hace bien al ser humano, fácilmente nos sentiremos invitados por Dios a sintonizar con Jesús.

Enrique Martínez Lozano: Creer, ver, vivir. Las palabras sabias son aquellas que se revelan capaces de despertarnos a nuestra realidad más profunda, haciéndonos “ver” y “vivir”.

José Enrique Galarreta: El hijo de María, pan bajado del cielo. ¿Con qué pan nos conformamos? Jesús, el hijo de José, es el pan que más alimenta. Su pan hace olvidar todos los otros panes.

Emma Martínez Ocaña: Febe, la “diákono” de la iglesia de Cencreas. Ya va siendo hora que se haga justicia y se den a conocer los datos que con mucho esfuerzo están sacando a la luz biblistas, arqueólogas, filólogas dispuestas a reivindicar el papel de la mujer en la historia del cristianismo primitivo.

Eloy Roy: El trigo y la cizaña. Dios y el Diablo no suelen andar juntos, pero en la vida de todos los días esto no siempre está claro. Sobre el particular Jesús ofrece una pequeña parábola que podría ser útil incluso a quienes no creen ni en Dios ni en el Diablo...

Faustino Vilabrille: Jesús vino para salvar al hombre, no para dar culto a Dios. A Dios no le hace falta el culto del hombre para nada. Dios no quiere ser adorado, quiere ser vivido y servido en ese templo que somos todos los hombres y el mundo que nos rodea.

Jorge Costaodat: El lento triunfo de la teología de la liberación. La Teología de la Liberación urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres, algo que siempre se dice pero que a la hora de los hechos no se concreta en la realidad. La Teología de la Liberación lo lleva por bandera.

Juan José Tamayo: Derechos humanos, dignidad e indignación. La ética está sometida hoy más que nunca a la dictadura de los mercados. Y tras la negación práctica de los derechos humanos llegamos a la negación de la dignidad de las personas. El movimiento de los indignados, la primavera árabe, responden a ello.

Antonio Fraguas (Forges): El triunfo de los mediocres. Debemos sincerarnos ante la crisis y buscar sus primeras causas, que no nos son ajenas, ni como individuos ni como país. Las pruebas de nuestra mediocridad están ahí y se pueden contar.

Discurso de José Múgica, Presidente de Uruguay: Esto es una crisis política, no podemos dejarnos gobernar por los mercados. No es pobre el que tiene poco sino el que tiene infinitos deseos de tener cada vez más. El deseo tiene que ser a favor de la felicidad , no del consumo sin medida.

Y se atrevieron a ser libres: Juan Salvador Gaviota se arriesgó. Tras muchos intentos fallidos, un día se encontró surcando los altos cielos, azules, maravillosos, inmensos, con un halo de eternidad y ese día entendió para qué había nacido.

Fe y mar: Olas y playa, vista y sonido,  luz y sombra, vida y muerte, danza  continua en la que vivimos y somos. PÁRATE y ÁBRETE. No somos nosotros los que vivimos. Es Ello lo que vive en nosotros.

Las Cartas que nos llegan. Esta vez va la respuesta pormenorizada de José Enrique a la consulta de un profesor. Y nuevos mensajes refrigerantes.

Que como el ángel de Elías, también nosotros podamos decir “Levántate y anda” a cuantos nos acompañan en el diario caminar de la existencia. Pero eso sí, habiendo colocado antes en su cabecera “un pan cocido y un jarro de agua”.

A todos un abrazo cordial

 

Vicente Martínez

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