Educación para la ciudadanía
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA
Contribución
de la materia a la adquisición de las competencias
básicas
La
Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y la
Educación ético-cívica se relacionan directamente con la
competencia social y ciudadana pero, además, contribuyen
a desarrollar algunos aspectos destacados de otras
competencias básicas.
En
relación con la competencia social y ciudadana se
afronta el ámbito personal y público implícito en ella:
propicia la adquisición de habilidades para vivir en
sociedad y para ejercer la ciudadanía democrática.
Además de contribuir a reforzar la autonomía, la
autoestima y la identidad personal, favorece el
desarrollo de habilidades que permiten participar, tomar
decisiones, elegir la forma adecuada de comportarse en
determinadas situaciones y responsabilizarse de las
decisiones adoptadas y de las consecuencias derivadas de
las mismas.
También contribuye a mejorar las relaciones
interpersonales al trabajar las habilidades encaminadas
a lograr la toma de conciencia de los propios
pensamientos, valores, sentimientos y acciones. Impulsa
los vínculos personales basados en sentimientos y ayuda
a afrontar las situaciones de conflicto al proponer la
utilización sistemática del diálogo y otros
procedimientos no violentos para su resolución.
La
educación afectivo-emocional, la convivencia, la
participación, el conocimiento de la diversidad y de las
situaciones de discriminación e injusticia, permiten
consolidar las habilidades sociales, ayudan a generar
sentimientos compartidos y no excluyentes, a reconocer,
aceptar y usar convenciones y normas sociales de
convivencia e interiorizar los valores de respeto,
cooperación, solidaridad, justicia, no violencia,
compromiso y participación tanto en el ámbito personal
como en el social.
Se
contribuye también a la competencia a partir de la
adquisición del conocimiento de los fundamentos y los
modos de organización de los estados y de las sociedades
democráticos y de otros contenidos específicos como la
evolución histórica de los derechos humanos y la forma
en que se concretan y se respetan o se vulneran en el
mundo actual, particularmente, en casos de conflicto. En
esta etapa, se incluyen contenidos relativos a la
actuación de los organismos internacionales y de
aquellos movimientos, organizaciones y fuerzas que
trabajan a favor de los derechos humanos y de la paz.
Se
contribuye directamente a la dimensión ética de la
competencia social y ciudadana favoreciendo que los
alumnos y alumnas reconozcan los valores del entorno y,
a la vez, puedan evaluarlos y comportarse coherentemente
con ellos al tomar una decisión o al afrontar un
conflicto. Los valores universales y los derechos y
deberes contenidos en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos y en la Constitución española
constituyen el referente ético común.
Al
ser contenidos específicos los relacionados con el
conocimiento de la pluralidad social y el carácter de la
globalización y las implicaciones que comporta para los
ciudadanos, facilitará a los alumnos y alumnas
instrumentos para construir, aceptar y practicar normas
de convivencia acordes con los valores democráticos,
ejercitar los derechos y libertades, asumir las
responsabilidades y deberes cívicos y, en definitiva,
participar activa y plenamente en la vida cívica.
La
Educación para la ciudadanía contribuye al desarrollo de
la competencia de aprender a aprender fomentando la
conciencia de las propias capacidades a través de la
educación afectivo emocional y las relaciones entre
inteligencia, emociones y sentimientos. Asimismo, el
estímulo de las habilidades sociales, el impulso del
trabajo en equipo, la participación y el uso sistemático
de la argumentación, la síntesis de las ideas propias y
ajenas, la confrontación ordenada y crítica de
conocimiento, información y opinión favorecen también
los aprendizajes posteriores.
Desde los procedimientos del área se favorece la
competencia básica autonomía e iniciativa personal
porque se desarrollan iniciativas de planificación, toma
de decisiones, participación y asunción de
responsabilidades. El currículo atiende especialmente a
la argumentación, la construcción de un pensamiento
propio, el estudio de casos que supongan una toma de
postura sobre un problema y las posibles soluciones.
El
planteamiento de dilemas morales, propio de la educación
ético-cívica de cuarto curso, contribuye a que los
alumnos y alumnas construyan un juicio ético propio
basado en los valores y prácticas democráticas.
El
uso sistemático del debate contribuye a la competencia
en comunicación lingüística, porque exige ejercitarse en
la escucha, la exposición y la argumentación. Por otra
parte, la comunicación de sentimientos, ideas y
opiniones, imprescindibles para lograr los objetivos de
estas materias, al utilizar tanto el lenguaje verbal
como el escrito, la valoración crítica de los mensajes
explícitos e implícitos en fuentes diversas y,
particularmente, en la publicidad y en los medios de
comunicación, también ayudan a la adquisición de la
competencia.
Finalmente, el conocimiento y del uso de términos y
conceptos propios del análisis de lo social,
posibilitan el enriquecimiento del vocabulario.
Objetivos
Las materias Educación para la ciudadanía y los derechos
humanos y la Educación Ético-cívica en esta etapa,
tendrán como objetivo el desarrollo de las siguientes
capacidades:
1.
Reconocer la condición humana en su dimensión individual
y social, aceptando la propia identidad, las
características y experiencias personales respetando las
diferencias con los otros y desarrollando la autoestima.
2.
Desarrollar y expresar los sentimientos y las emociones,
así como las habilidades comunicativas y sociales que
permiten participar en actividades de grupo con actitud
solidaria y tolerante, utilizando el diálogo y la
mediación para abordar los conflictos.
3.
Desarrollar la iniciativa personal asumiendo
responsabilidades y practicar formas de convivencia y
participación basadas en el respeto, la cooperación y el
rechazo a la violencia a los estereotipos y prejuicios.
4.
Conocer, asumir y valorar positivamente los derechos y
obligaciones que se derivan de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos y de la Constitución Española,
identificando los valores que los fundamentan,
aceptándolos como criterios para valorar éticamente las
conductas personales y colectivas y las realidades
sociales.
5.
Identificar la pluralidad de las sociedades actuales
reconociendo la diversidad como enriquecedora de la
convivencia y defender la igualdad de derechos y
oportunidades de todas las personas, rechazando las
situaciones de injusticia y las discriminaciones
existentes por razón de sexo, origen, creencias,
diferencias sociales, orientación afectivo-sexual o de
cualquier otro tipo, como una vulneración de la dignidad
humana y causa perturbadora de la convivencia.
6.
Reconocer los derechos de las mujeres, valorar la
diferencia de sexos y la igualdad de derechos entre
ellos y rechazar los estereotipos y prejuicios que
supongan discriminación entre hombres y mujeres.
7.
Conocer y apreciar los principios que fundamentan los
sistemas democráticos y el funcionamiento del Estado
español y de la Unión Europea, tomando conciencia del
patrimonio común y de la diversidad social y cultural.
8.
Conocer los fundamentos del modo de vida democrático y
aprender a obrar de acuerdo con ellos en los diferentes
ámbitos de convivencia. Asumir los deberes ciudadanos en
el mantenimiento de los bienes comunes y el papel del
Estado como garante de los servicios públicos.
9.
Valorar la importancia de la participación en la vida
política u otras formas de participación ciudadana, como
la cooperación, el asociacionismo y el voluntariado.
10. Conocer las causas que provocan la violación de los
derechos humanos, la pobreza y la desigualdad, así como
la relación entre los conflictos armados y el
subdesarrollo, valorar las acciones encaminadas a la
consecución de la paz y la seguridad y la participación
activa como medio para lograr un mundo más justo.
11. Reconocerse miembros de una ciudadanía global.
Mostrar respeto crítico por las costumbres y modos de
vida de poblaciones distintas a la propia y manifestar
comportamientos solidarios con las personas y colectivos
desfavorecidos.
12. Identificar y analizar las principales teorías
éticas, reconocer los principales conflictos sociales y
morales del mundo actual y desarrollar una actitud
crítica ante los modelos que se trasmiten a través de
los medios de comunicación.
13. Adquirir un pensamiento crítico, desarrollar un
criterio propio y habilidades para defender sus
posiciones en debates, a través de la argumentación
documentada y razonada, así como valorar las razones y
argumentos de los otros.