Educación para la ciudadanía
EDUCACIÓN PRIMARIA
(tercer
ciclo)
Contribución al desarrollo de las competencias básicas
La
Educación para la ciudadanía contribuye a desarrollar
algunos aspectos destacados de varias competencias, pero
se relaciona directamente con la
competencia social y ciudadana.
En
relación con esta competencia, el área afronta el ámbito
personal y público implícito en ella: propicia la
adquisición de habilidades para vivir en sociedad y para
ejercer la ciudadanía democrática.
Así, el área pretende el desarrollo de niños y niñas
como personas dignas e íntegras, lo que exige reforzar
la autonomía, la autoestima y la identidad personal, y
favorecer el espíritu crítico para ayudar a la
construcción de proyectos personales de vida.
También se contribuye a la competencia y a mejorar las
relaciones interpersonales en la medida que el área
favorece la universalización de las propias aspiraciones
y derechos para todos los hombres y mujeres, impulsa los
vínculos personales basados en sentimientos y ayuda a
afrontar las situaciones de conflicto, al proponer la
utilización sistemática del diálogo.
Para ello, el área incluye contenidos específicos
relativos a la convivencia, la participación, al
conocimiento de la diversidad y de las situaciones de
discriminación e injusticia, que deben permitir
consolidar las habilidades sociales, ayudar a generar un
sentimiento de identidad compartida, a reconocer,
aceptar y usar convenciones y normas sociales e
interiorizar los valores de cooperación, solidaridad,
compromiso y participación tanto en el ámbito privado,
como en la vida social y política, favoreciendo la
asimilación de destrezas para convivir.
Asimismo, el área contribuye a la adquisición del
conocimiento de los fundamentos y los modos de
organización de las sociedades democráticas, a la
valoración de la conquista de los derechos humanos y al
rechazo de los conflictos entre los grupos humanos y
ante las situaciones de injusticia.
Son contenidos específicos del área los principios
contenidos en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, la Convención de los Derechos del Niño y la
Constitución española, así como su aplicación por parte
de diversas instituciones.
La
identificación de los deberes ciudadanos y la asunción y
ejercicio de hábitos cívicos adecuados a su edad en el
entorno escolar y social, permitirá que los futuros
ciudadanos se inicien en la construcción de sociedades
más cohesionadas, libres, prósperas, equitativas y
justas.
Al
desarrollo de la competencia para
aprender a aprender
se
contribuye en la medida en que el área propone el
estímulo de las habilidades sociales, el impulso del
trabajo en equipo, la participación y el uso sistemático
de la argumentación, que requiere el desarrollo de un
pensamiento propio. La síntesis de las ideas propias y
ajenas, la presentación razonada del propio criterio y
la confrontación ordenada y crítica de conocimiento,
información y opinión favorecen también los aprendizajes
posteriores.
Desde el área se favorece la competencia de
autonomía e iniciativa personal,
en la medida en que se desarrollan iniciativas de
planificación, toma de decisiones, participación,
organización y asunción de responsabilidades.
El
área entrena en el diálogo y el debate, en la
participación, en la aproximación respetuosa a las
diferencias sociales, culturales y económicas y en la
valoración crítica de estas diferencias así como de las
ideas.
El
currículo atiende desde la argumentación, a la
construcción de un pensamiento propio, y a la toma de
postura sobre problemas y posibles soluciones. Con ello,
se fortalece la autonomía de alumnos y alumnas para
analizar, valorar y decidir, desde la confianza en sí
mismos y el respeto a las demás personas, así como la
disposición a asumir riesgos en las relaciones
interpersonales.
A
la competencia en
comunicación lingüística
se
contribuye a partir del conocimiento y del uso de
términos y conceptos propios del área. Además, el uso
sistemático del debate, procedimiento imprescindible en
esta área, contribuye específicamente a esta
competencia, porque exige ejercitarse en la escucha, la
exposición y la argumentación.
OBJETIVOS
La
Educación para la ciudadanía y los derechos humanos en
esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las
siguientes capacidades:
1.
Desarrollar la autoestima, la afectividad y la autonomía
personal en sus relaciones con las demás personas, así
como una actitud contraria a la violencia, los
estereotipos y prejuicios.
2.
Desarrollar habilidades emocionales, comunicativas y
sociales para actuar con autonomía en la vida cotidiana
y participar activamente en las relaciones de grupo,
mostrando actitudes generosas y constructivas.
3.
Conocer y apreciar los valores y normas de convivencia y
aprender a obrar de acuerdo con ellas.
4.
Reconocer la diversidad como enriquecedora de la
convivencia, mostrar respeto por las costumbres y modos
de vida de personas y poblaciones distintas a la propia.
5.
Conocer, asumir y valorar los principales derechos y
obligaciones que se derivan de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, de la Convención sobre los
Derechos del Niño y de la Constitución española.
6.
Conocer los mecanismos fundamentales de funcionamiento
de las sociedades democráticas, y valorar el papel de
las administraciones en la garantía de los servicios
públicos y la obligación de los ciudadanos de contribuir
a su mantenimiento y cumplir sus obligaciones cívicas.
7.
Identificar y rechazar situaciones de injusticia y de
discriminación, mostrar sensibilidad por las necesidades
de las personas y grupos más desfavorecidos y
desarrollar comportamientos solidarios y contrarios a la
violencia.
8.
Tomar conciencia de la situación del medio ambiente y
desarrollar actitudes de responsabilidad en el cuidado
del entorno próximo.