Mensaje de Pedro Casaldáliga
al 28 Congreso de teología
Estáis
de nuevo (estamos) reunidos en ese Congreso de Teología,
fiel, estimulante, y al mismo tiempo "sospechoso" para
quienes no es posible aceptar en Teología, en Iglesia, en
Sociedad, voces diferentes y libres.
Vosotros y vosotras seguís dentro de esa libertad de familia
que Jesús nos conquistó. El Congreso es una afirmación,
serena y persistente, de ese derecho a vivir de un modo
adulto nuestra vocación humana y cristiana.
El
tema es de ferviente actualidad. Sobre todo en Europa y tal
vez más aún en nuestra España de la nunca superada
Cristiandad. La globalización urge a asumir la laicidad,
abiertos al diálogo intercultural e interreligioso.
La
separación real entre Religión y Estado, y la vivencia
gratuita y sin privilegios de la propia religión de cada
uno, es una plataforma bienhechora para la Iglesia y para
todas las religiones, y para una vivencia humanitaria plena.
La
paz tan maltratada, muchas veces por motivos religiosos,
sólo la conquistaremos desabsolutizando lo que es relativo y
absolutizando lo que es absoluto.
Debemos vivir y ayudar a vivir la común Humanidad que es
nuestra primera y mayor identidad. Las religiones, y
concretamente la Iglesia de Jesús, deben aportar sobre todo
humanismo, humanizando cada vez más la propia Humanidad.
Para
la fe cristiana la Encarnación es un dogma fundamental que
sólo lo podemos vivir encarnándonos cada día, y siempre más
hondamente, en ese misterio amoroso entre la única Humanidad
que somos y el Dios de la Vida y del Amor que profesamos.
De
lejos, pero muy cerca en el compromiso y en la comunión,
abrazo a todos y todas en la Esperanza inclaudicable de un
Otro Mundo Posible.
Pedro Casaldáliga
Obispo emérito de São Félix do Araguaia,
Mato Grosso, Brasil.
28 CONGRESO DE TEOLOGÍA
CRISTIANISMO Y LAICIDAD
4 al 7 de septiembre, 2008