Prefiero que compartas conmigo unos
pocos minutos ahora que estoy vivo,
y no una noche entera cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi
mano ahora que estoy vivo,
y no apoyes tu cuerpo sobre mí ataud
cuando yo muera.
Prefiero que hagas una sola llamada
ahora que estoy vivo,
y no emprendas un inesperado viaje
cuando yo muera.
Prefiero que me regales una sola flor
ahora que estoy vivo,
y no me envíes un hermoso ramo cuando yo
muera.
Prefiero que elevemos al cielo una
oración ahora que estoy vivo,
y no una misa cantada y concelebrada
cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas palabras de
aliento ahora que estoy vivo,
y no un desgarrador poema cuando yo
muera.
Prefiero me dediques una leve plegaria
ahora que estoy vivo,
y no un político epitafio sobre mi tumba
cuando yo muera.
Prefiero disfrutar de los más mínimos
detalles ahora que estoy vivo,
y no de grandes manifestaciones cuando
yo muera.
Prefiero escucharte un tanto vacilante
diciendo lo que sientes por mi ahora que estoy vivo,
y no un gran lamento porque no lo
dijiste a tiempo y ahora estoy muerto.
Hermano José
(José Miguel Pajares Clausen)
Lima -
Perú