Señor, ¡sabemos tantas
cosas…!
Que los hambrientos de
la tierra buscan comida donde la hay.
Que los
perseguidos por las guerras, buscan paz donde creen que
existe.
Que los
que no pueden mantener a los suyos, buscan solución
dónde piensan que hay recursos.
Que los
desposeídos de la tierra: sin salud, sin escuela, sin
agua, sin comida, sin ciudadanía, llegan hasta aquí,
exponiendo su vida, para “alcanzar la tierra que mana
leche y miel”.
Te rogamos, Señor,
para que no sólo movilices nuestros sentimientos de
justicia, sino que busquemos caminos de solidaridad
efectiva.
Te rogamos, Señor.
Te pedimos, Señor, por
todos los hombres y mujeres que prolongan hoy la pasión
de Jesús al sufrir la persecución civil y religiosa por
su compromiso con la justicia, para que no les falte la
esperanza firme en el triunfo de su causa y para que no
nos tengan que decir “¿por qué me has abandonado?”
Te rogamos Señor.