Yo soy África, antes era un vergel pleno de recursos;
pero vosotros me habéis esquilmado, aniquilado y
desertizado. Ahora solo crecen el hambre, la
desnutrición, la enfermedad y la muerte. Ya no os
intereso y me llamáis el continente perdido.
Yo soy el emigrante que atraviesa el país de la muerte
sufriendo penurias y dificultades y lo abandona en busca
de la vida. Pero vosotros me levantáis vallas cada vez
mas altas, me ponéis fronteras y exigís papeles. Y
cuando las supero me acusáis de delincuente, de quitaros
el trabajo y de crear inseguridad.
Yo soy el subsahariano sin papeles, al que no podéis
repatriar, me habéis abandonado en la calle, vivo bajo
el puente junto a la catedral y formo parte, cuando lo
consigo, de la mano de obra barata, clandestina, sin
derechos ni seguridad.
Yo os di la Tierra con todos los recursos y os dije que
la trabajaseis para poder vivir, pero vosotros
comenzasteis a especular e hicisteis que todo girara en
torno al dinero, al que habéis convertido en ídolo. Sólo
vivís para consumir y consumir, y vuestro exceso de
consumo ha llevado a la miseria a la mayoría de la
población mundial.
Yo soy vuestro Dios que me he manifestado de diferentes
maneras, siempre liberadoras, y vosotros habéis creado
religiones fundamentalistas que fomentan el odio, la
violencia, la intolerancia, opresión e incomprensión.
COMUNIDAD DE LA RESURRECCIÓN
(MADRID)