OTRAS PLEGARIAS   

                             
                               cristianos siglo veintiuno
ÍndicePágina Principal

 

 

 

PRECES

 

DANOS LOCOS, SEÑOR

 

 

¡Oh Dios!, envíanos locos, de los que se comprometen a fondo, de los que se olvidan de si mismos, de los que aman con algo mas que con palabras, de los que entregan su vida de verdad y hasta el fin.

 

DANOS LOCOS, SEÑOR, DANOS LOCOS.

 

 

Danos locos, chiflados, apasionados, hombres capaces de dar el salto hacia la inseguridad, hacia la incertidumbre sorprendente de la pobreza.

 

DANOS LOCOS, SEÑOR, DANOS LOCOS.

 

 

Danos locos, que acepten diluirse en la masa sin pretensiones de erigirse en escabel, que no utilicen su superioridad en su provecho.

 

DANOS LOCOS, SEÑOR, DANOS LOCOS.

 

 

Danos locos del presente, enamorados de una forma de vida sencilla, liberadores eficientes del proletariado, amantes de la paz, puros de conciencia, resueltos a nunca traicionar, libres y obedientes, espontáneos y tenaces, dulces y fuertes.

 

DANOS LOCOS, SEÑOR, DANOS LOCOS.

 

 

POR UN MUNDO NUEVO

 


Dios, nuestro Señor, danos sensibilidad para percibir tu presencia misteriosa y real entre nosotros. Aquí estamos, Señor, queremos abrirte nuestro corazón y darte lo mejor de nosotros.

 

Contigo, Señor, soñamos y deseamos hoy un mundo nuevo.

 

 

Viendo a Jesús, tu hijo, te hemos descubierto a ti. Por su testimonio, sabemos que eres un Dios bueno, que quieres lo mejor para todos nosotros. Y que te solidarizas con quienes luchan por los demás. 

 

Contigo, Señor, soñamos y deseamos hoy un mundo nuevo.

 

 

Sabemos que necesitas nuestra ayuda para llevar a término la tarea de construcción de este mundo. Nada se hizo sin ti, pero nos toca a nosotros transformar el mundo para que se parezca a ti, y todos reconozcan que está hecho a tu imagen y semejanza.  

 

Contigo, Señor, soñamos y deseamos hoy un mundo nuevo.

 

 

Somos conscientes del destrozo que hemos ido haciendo los hombres a lo largo de los siglos en esta tierra que nos diste. Reconocemos lo poco que hemos hecho de positivo, pero nos comprometemos a luchar por su reconstrucción.

 

Contigo, Señor, soñamos y deseamos hoy un mundo nuevo.