CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO
Ana y Luciano
Parroquia de San José, Las Matas (Madrid)
MONICIÓN DE
ENTRADA
Estamos aquí reunidos hoy para celebrar el matrimonio de
Ana y Luciano.
Ambos han querido rodearse de sus amigos y familiares
más allegados para proclamar ante Dios su amor y su
mutua entrega personal.
Unámonos con júbilo a esta convocatoria y pidamos todos
juntos al Señor que derrame su bendición sobre esta
pareja y sobre los frutos de ese amor y fidelidad que
hoy prometen guardarse.
Introducción a la primera Lectura
La lectura que vamos
a hacer a continuación recoge la institución del
matrimonio; en ella vemos que Adán, aún dentro del
Paraíso, no se siente completo. Pero él no puede darse a
sí mismo lo que le falta y es Dios quien se preocupa de
buscarle una compañera para que descubra su alteridad y
al mismo tiempo satisfaga su necesidad relacional de
comunicarse con un semejante.
Al darle la mujer
como compañera y complemento relacional, Dios muestra al
hombre su generosidad y su carácter providente. Dios le
entrega la mujer como regalo divino y éste la recibe con
júbilo exclamando: “Ésta sí que es carne de mi carne y
hueso de mis huesos.”
De este modo, sus
cuerpos que estaban marcados con el sello de la
masculinidad y de la femineidad adquieren un carácter
nupcial para expresar el amor con que el hombre y la
mujer se hacen donación recíproca de sí mismos.
Lectura
(Génesis 2,18)
El día en que el
Señor Dios hizo el cielo y la tierra, no había hombre
que labrara el suelo. Entonces el Señor Dios formó al
hombre del lodo de la tierra e le inspiró en el rostro
un soplo o espíritu de vida y quedó hecho el hombre
viviente y con alma racional.
Dijo, asimismo, el
Señor:
No es bueno que el
hombre esté solo. Hagámosle una ayuda y compañía
adecuada.
Entonces Dios hizo
caer a Adán en un sueño profundo y le quitó una de las
costillas, rellenando el vacío con carne. De la costilla
que Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la
llevó ante él.
Entonces exclamó
Adán:
Ésta sí que es carne
de mi carne y hueso de mis huesos. Por cuya causa dejará
el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer,
haciéndose una sola carne.
Lectura del cantar de los cantares
En
mi lecho, por las noches, he buscado el amor de mi alma.
Le
busqué y no le hallé.
Me
levantaré pues, y recorreré la ciudad.
Por las calles y las plazas, he buscado al amor de mi
alma.
Le
busqué y no le hallé.
Los centinelas me encontraron, los que hacen la ronda
por la ciudad.
¿Habéis visto al amor de mi alma?
Apenas habíales pasado, cuando encontré al amor de mi
alma.
Le
aprehendí
y
no le soltaré hasta que le haya introducido en la casa
de mi madre,
en
la alcoba de la que me concibió.
Evangelio
(Mateo 5, 13-17)
En
aquél tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se
vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para
tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una
ciudad puesta en lo alto de un monte; tampoco se
enciende una vela para meterla debajo de un perol, sino
para ponerla en el candelero, y que alumbre a todos los
de la casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean
vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que
está en el cielo.
Sacramento del Matrimonio
Escrutinio
Luciano y Ana, ¿venís a contraer matrimonio sin ser
coaccionados, libre y voluntariamente?
Sí, venimos libremente.
¿Estáis decididos a amaros y respetaros mutuamente,
siguiendo el modo de vida propio del matrimonio, durante
toda la vida?
Sí, estamos decididos.
¿Estáis dispuestos a recibir de Dios responsable y
amorosamente los hijos y a educarlos según la Ley de
Cristo y de su Iglesia?
Sí, estamos dispuestos.
CELEBRACIÓN DEL
MATRIMONIO
Yo, Luciano, te recibo a ti, Ana, como esposa y me
entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en
las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así,
amarte y respetarte todos los días de mi vida. Y me
comprometo a ayudarte a conseguir la felicidad que tú
buscas y yo necesito.
Yo, Ana, te recibo a ti, Luciano, como esposo y me
entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en
las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así,
amarte y respetarte todos los días de mi vida. Y me
comprometo a ayudarte a conseguir la felicidad que tú
buscas y yo necesito.
El
Señor, que hizo nacer en vosotros el amor, confirme este
consentimiento mutuo que habéis manifestado ante la
Iglesia y os otorgue su copiosa bendición. Lo que Dios
ha unido que no lo separe el hombre.
BENDICIÓN Y
ENTREGA DE LOS ANILLOS
El
Señor bendiga estos anillos que vais a entregarnos uno
al otro en señal de amor y felicidad. En el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Ana, recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad
a ti.
Luciano, recibe esta alianza en señal de mi amor y
fidelidad a ti.
BENDICIÓN DE LAS
ARRAS
Bendice, Señor, estas arras que Ana y Luciano ponen
mutuamente en sus manos y derrama sobre ellos la
abundancia de tus bienes.
Ana, recibe estas arras como prenda de la bendición de
Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.
Luciano, recibe estas arras como prenda de la bendición
de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir.
ORACIÓN DE LOS
FIELES
-
Por Ana y Luciano,
para que el compromiso de amor que hoy expresan ante
Dios se fortalezca cada día más, se asiente en el
diálogo y en el respeto, pongan siempre el amor y el
perdón en el centro de su relación y sean pareja
abierta y acogedora.
Roguemos al Señor.
Roguemos al Señor.
Roguemos al Señor.
Roguemos al Señor.
Roguemos al Señor.
OFRENDAS
-
Señor: te presentamos, las llaves de nuestra casa, y
junto con ellas, nuestro proyecto de vida en común.
Para que siempre esté abierta a familiares y
amigos, siendo un lugar de paz, acogida y armonía.
-
Te presentamos nuestro amor, que salta por encima de
la dificultad y sigue adelante. Señor, Tu nos has
confiado el uno al otro para que comprendamos lo que
hay dentro de nuestro corazón, aceptándolo y
amándolo tal y como es.
Acción de Gracias
Señor, en este momento de intimidad contigo, te damos
gracias por esta celebración. Gracias por las personas
que has puesto alrededor de Luciano y Ana,
acompañándoles a lo largo de su vida, porque con su
protección y cariño les han ido formando en
responsabilidad y madurez, de la que hoy hacen gala.
Te
pido que miren al mundo con los ojos llenos de amor y
vean que el día a día se resume en dar pequeños pasos en
la misma dirección, sintiendo siempre tu presencia que
ya vive en todos y nos envuelve.
Señor, concédeles que, sabiendo valorar los dones con
que han sido bendecidos, compartan con los demás la fe y
la esperanza, participando en la creación de un mundo
mejor. AMÉN.
BENDICIÓN DE LOS ESPOSOS
Dios, Padre eterno, Tú que has creado al ser humano
hombre y mujer, mantén el amor entre estos esposos para
que, unidos en un solo corazón, puedan ser imagen tuya
ante los ojos de todos.
Extiende tu mano protectora sobre Ana y Luciano, de modo
que, a lo largo de su vida en común, se comuniquen los
dones de tu amor y sean, el uno para el otro, signo de
tu presencia.
Que puedan mantener con su trabajo la vida de su hogar,
que compartan por igual las cargas de cada día, que su
casa sea lugar de acogida, que sean bendecidos en los
hijos, encuentren consuelo en la familia y tengan
verdadera paz con todos.
Que en la alegría te alaben y en la tristeza te busquen,
que en la necesidad sientan cercano tu consuelo, que
participen en la comunión de tu Iglesia, que eduquen a
sus hijos en la paz y la justicia, que den testimonio de
Ti ante los demás, y que vivan siempre en la esperanza
de llegar a Ti juntos en la plenitud de los tiempos.
BENDICION DE
DESPEDIDA
Que Dios, Padre eterno, os mantenga siempre en la unidad
de su amor y que la paz de Cristo habite en vosotros y
permanezca siempre en vuestro hogar.
Amén
Que disfrutéis de la bendición de los hijos, de la
alegría de los familiares y amigos, y de la verdadera
paz con todos.
Amén.
Que seáis testigos del amor de Dios ante los hombres
para que juntos lleguéis un día a la felicidad del
cielo.
Amén.
Cantos para la Boda
ENTRADA
MARCHA TRIUNFAL
de Tomás L. Pujadas
CANTICORUM JÚBILO
de Georg Friedrich HÄNDEL
SALMO
A
TI MI ALMA ELEVO
del P.José María ALCÁCER
ACLAMACIÓN DESPUÉS DEL CONSENTIMIENTO:
ALELUYA
EN
FA M. de Wolfgang Amadeus MOZART
OFERTORIO
AVE MARÍA
de Franz SCHUBERT
COMUNIÓN
PANIS ANGELICUS
de César FRANCK
FIRMAS
COME ONTO HIM
de Georg Friedrich HÄNDEL
AVE MARÍA
de Giulio CACCINI