RENOVACIÓN DE LAS
PROMESAS DEL
BAUTISMO
¿Estáis dispuestos a renunciar al individualismo y
los egoísmos?
Sí, renunciamos.
Renunciamos al consumismo, a querer tener de todo y
lo mejor,
cuando a tantos les falta lo más necesario para
vivir.
Y nos comprometemos a no poner excusas ni mirar para
otro lado
ante las necesidades de los demás.
¿Estáis dispuestos a renunciar a los criterios y
comportamientos materialistas?
Sí, renunciamos.
Renunciamos a considerar el dinero como un valor
absoluto en la vida.
Y nos comprometemos a apreciar sobre todo la
amistad, la familia
y todos los verdaderos valores de la humanidad.
¿Estáis dispuestos a renunciar a la soberbia y a
cualquier tipo de abuso y discriminación de los
demás?
Sí, renunciamos.
Renunciamos a creernos superiores
y a querer aparentar más de lo que somos.
Y nos comprometemos a ser modestos y humildes,
a reconocer los valores de los demás, a
comprenderlos y respetarlos.
¿Estáis dispuestos a renunciar a la mentira y la
hipocresía?
Renunciamos a todo engaño y ostentación.
Y nos comprometemos a decir siempre la verdad,
a ser sinceros aunque nos perjudique
y ser en todo momento sencillos y auténticos.
¿Estáis dispuestos a renunciar a la pasividad ante
las injusticias que sufren los demás?
Sí, renunciamos.
Renunciamos a las conveniencias personales y la
propia cobardía,
que nos impidan denunciar las situaciones que
consideremos injustas.
Y nos comprometemos a ser justos en cuanto dependa
de nosotros
y abrir nuestras puertas y nuestro corazón,
como hizo siempre Jesús, a los pobres y marginados.
ooo OOO ooo
Porque queremos decir siempre la verdad…
renunciamos a todo engaño y a toda hipocresía
Porque no podemos amar a Dios sin amar a los
pequeños y excluidos
nos comprometemos a abrirles nuestras puertas
y a
defender sus causas
Porque son los pobres los preferidos de Dios
renunciamos a toda forma de complicidad con los
poderosos
Porque la misericordia y la generosidad son la
medida del corazón de Dios
renunciamos a la dureza de corazón y nos
comprometemos a ser cariñosos con nuestros
semejantes
Porque lo pequeño e insignificante es muy estimado a
los ojos de Dios
nos comprometemos a ser humildes
y a no hacer
ostentación en la vida
Renunciamos al miedo ante el dolor, porque aunque
nos cueste la vida
estimamos más valiosa la lucha por el Reino de Dios
y su justicia