CANTORAL   

                             
                               cristianos siglo veintiuno
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LA CASA DE MI AMIGO

 

 

La casa de mi amigo no era grande,

su casa era pequeña,

en casa de mi amigo había alegría

y flores en la puerta.

A todos ayudaba en sus trabajos,

sus obras eran rectas.

Mi amigo nunca quiso mal a nadie,

llevaba nuestras penas. (bis)

 

Mi amigo nunca tuvo nada suyo,

sus cosas eran nuestras.

La hacienda de mi amigo era la vida,

amor era su hacienda.

Algunos no quisieron a mi amigo,

le echaron de la tierra,

su ausencia la lloraron los humildes,

penosa  fue su ausencia. (bis)

 

La casa de mi amigo se hizo grande

y entraba gente en ella.

En casa de mi amigo entraron leyes

y normas y condenas.

La casa se llenó de comediantes,

de gentes de la feria.

La casa se llenó de negociantes,

corrieron las monedas. (bis)

 

La casa de mi amigo está muy limpia,

pero hace frío en ella.

Ya no canta el canario en la mañana,

ni hay flores en la puerta.

Y han hecho de la casa de mi amigo

una oscura caverna,

donde nadie se quiere ni se ayuda

donde no hay primavera. (bis)

 

Nos fuimos de la casa de mi amigo

en busca de sus huellas,

y ya estamos viviendo en otra casa,

una casa pequeña,

donde se come el pan y bebe el vino

sin leyes ni comedias.

Y ya hemos encontrado a nuestro amigo

y seguimos sus huellas.  (bis)