CANTORAL   

                             
                               cristianos siglo veintiuno
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YO TE OFREZCO, SEÑOR

 

 

YO TE OFREZCO, SEÑOR, EN MI PLEGARIA:

EL TRAJÍN DE CADA DÍA,

TODA LA ENERGÍA QUE DA MI SUDOR.

 

YO TE OFREZCO, SEÑOR, MI TRABAJO ENTERO,

EL ESFUERZO DE MIS BRAZOS,

EL VIVO ENTUSIASMO DE MI CORAZÓN. (bis)

 

 

1.  Nuestras manos siempre abiertas

y siempre dispuestas para trabajar,

nuestras sencillas palabras

que alegres proclaman toda tu bondad,

nuestros pequeños deseos

de que el mundo entero hoy camine en paz,

nuestro corazón que ama

y que en cada golpe quiere amarte más. (bis).

 

2. Todo lo que con trabajo,

con sudor y llanto intentemos hoy,

todas las cosas bonitas

que con la sonrisa disfrutando voy,

los momentos de tristeza,

el llanto y la pena y la soledad;

hoy ponemos en tus manos

todo lo que somos, todo nuestro afán. (bis)