DESDE LO HONDO A TI GRITO, SEÑOR
1. Desde lo hondo a Ti grito, Señor,
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
MI ALMA ESPERA EN EL SEÑOR,
MI ALMA ESPERA EN SU PALABRA,
MI ALMA AGUARDA AL SEÑOR
PORQUE EN EL ESTA LA SALVACIÓN
2. Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
pero de ti procede el perdón
y así infundes el respeto.
3. Mi alma aguarda al Señor
más que el centinela a la aurora,
aguarde Israel al Señor
cómo el centinela a la aurora.