Jesús. Aproximación histórica
Editorial PPC
Han sido siete años de esfuerzo disciplinado y
trabajo intenso. He querido responder a
preguntas que me han acompañado de una manera u
otra a lo largo de mi vida: ¿Quién fue Jesús?
¿Cómo entendió su vida? ¿Qué alternativa quiso
introducir con su actuación? ¿Dónde está la
fuerza de su persona y la originalidad de su
mensaje? ¿Por qué se le ejecutó? ¿Cómo terminó
la aventura de su vida?
No es un simple deseo de satisfacer mi
curiosidad histórica. Siempre he querido saber
quién está en el origen de mi fe cristiana. No
quiero seguir a un Jesús inventado por mí ni por
nadie.
No sabría decir por qué, pero siempre me ha
irritado oír hablar de Jesús de manera vaga e
idealista, utilizando toda clase de tópicos que
no resistirían el mínimo contraste con las
fuentes que poseemos de él. Me produce tristeza
comprobar con qué seguridad se hacen
afirmaciones que deforman gravemente el proyecto
de Jesús, y con qué facilidad se desfigura su
mensaje.
Siento verdadera pena al ver que muchos,
cristianos o no cristianos, nunca podrán hacerse
una idea aproximada de Jesús. Sé que muchos
creyentes, menos creyentes, pocos creyentes,
malos creyentes, increyentes o personas que no
saben si creen o no creen, nunca lo podrán amar
ni disfrutar de él porque nunca lo podrán
conocer.
Mucho más lamentable y penoso me ha resultado
estos últimos años asomarme a tantas obras de
«ciencia ficción», escritas con delirante
fantasía, que prometen revelarnos por fin al
Jesús real y sus «enseñanzas secretas», y no son
sino un fraude de impostores que prescinden de
toda «objetividad histórica» y sólo buscan
asegurarse sustanciosos negocios.
Con este estudio he querido contribuir a que el
hombre y la mujer de hoy tengan un posible
camino para aproximarse a Jesús. Me he esforzado
por combinar el máximo rigor histórico posible
con el lenguaje claro, sencillo y asequible. He
pasado muchas horas analizando y evaluando las
diversas aportaciones de exegetas,
historiadores, arqueólogos y expertos de las
ciencias socio-culturales y antropológicas. He
pasado tal vez más horas en silencio,
preguntándome quién es ese Jesús que está detrás
y más allá de esa investigación, y cómo podía yo
comunicarlo en la sociedad contemporánea sin
traicionarlo.
Soy cristiano y, al escribir este libro, he
pensado en los que creemos en Jesús. A nosotros
nos debe interesar como a nadie conocer cómo era
ese hombre en el que nosotros nos encontramos
con el misterio de Dios encarnado en la realidad
frágil de un ser humano: yo quiero saber cómo
es, qué hace, cómo vive, qué defiende y cuál es
el mensaje de un hombre en el que Dios se ha
encarnado.
Pero sé que Jesús es de todos, no sólo de los
cristianos. Su vida y su mensaje es patrimonio
de la Humanidad. Por eso he pensado en quienes
lo ignoran casi todo sobre él: personas para las
que Jesús no ha representado nunca nada serio ni
atractivo porque no lo han conocido; hombres y
mujeres decepcionados por el cristianismo real
que tienen ante sus ojos, que se han alejado de
la Iglesia y andan buscando por caminos diversos
luz y calor para sus vidas; jóvenes que no se
interesan por estas cosas, pero que se sienten
secretamente atraídos por Jesús.
Sé que Jesús no necesita de mí ni de nadie para
abrirse camino en el corazón y en la historia de
las personas. Sé que otros pueden escribir sobre
él desde una experiencia más viva y, sobre todo,
desde un seguimiento más radical a su persona.
Me siento lejos de haber captado todo su
misterio. Sólo deseo que los lectores se
encuentren con él. Jesús podría ser para muchos
de ellos la gran noticia.
José Antonio
Pagola
Eclesalia, 6.11.07
Para más información:
buzonppc@ppc-editorial.com