San Federico apostol
Viene
de lejos, cuando Constantino. La Iglesia arrancó del vientre
del mundo su existencia y la colocó en paralelo al devenir
humano. Iglesia de carne sin carne de mundo. Sin posibilidad
de encuentro. Desentrañada. Desencarnada. Ajena al Cristo de
tierra. El reino era reino, pero no de este mundo.
Monarquía para siempre. Cubiertos los pies de obediencia
ciega, pisando conciencias, ahogando rebeldías, asfixiando
pensamientos y autonomías creativas.
La
Iglesia, arrancada de la carne del mundo, sobrevolaba
horizontes de utopía, de caminos roturados, de interrogantes
madres de interrogantes. Ruta de tiaras reales, absorbentes
de poder. Mitras capitaneando verdades absolutas,
monopolizadas, detenidas, colgadas de extramuros del tiempo.
Hombres y mujeres encontrándose en el amor, soportando
angustias, con hechuras incompletas, con certezas inciertas,
preocupaciones de estómago, conscientes de finitud, amando
los ilimitados límites de la muerte.
Iglesia-sociedad-perfecta. Monarca, príncipes, códigos,
universidades, oráculos hertzianos.
Por
encima. En paralelo. Docente siempre. Repartiendo verdades a
un rebaño sometido. Pastoreando un pueblo castrado de
iniciativas. Apoyando dictaduras. Condecorando cruzadas.
Aplazando alegrías. Enemistando un cielo de recompensas
inalcanzables con un mundo construido en la lucha permanente
del hombre por ser hombre.
España
tiene memoria de ayer reciente, heridas que escuecen,
abiertas todavía y que ciertos radiopredicadores se empeñan
en rociar de odio, de vómito caliente cada día. El GEES de
Aznar denunciando que la izquierda española añora el 36, que
se empeña en la destrucción del cristianismo, con Borbones
inmóviles contemplando los ataques a la Iglesia y una
derecha posmoderna de facebook paralizada. “Sólo La Mañana y
La Linterna de COPE han sido capaces de atraer una respuesta
al proceso de descristianización masiva de España.”
La
caída de Losantos y Vidal significa la claudicación frente a
la cristofobia y las razzias añoradas por regímenes
destructores de la España cristiana. “Hoy en día, no son las
homilías en los templos, ni el semanario Alba los que
desintoxican a generaciones enteras de los dogmas
progresistas sobre el cristianismo, sino las columnas y
monólogos de Jiménez Losantos o los editoriales y libros de
César Vidal”, defiende el GEES.
“El
locutor de COPE ni es santo ni podrá serlo nunca; pero ha
hecho por la Iglesia más que muchos de sus fieles”,
advierte, asegurando que “buena parte de la sociedad ha
conocido por Jiménez Losantos las mentiras de la leyenda
negra, la persecución religiosa y los crímenes horrendos
cometidos por el Frente Popular.”
La
Iglesia está salvada. Federico y César la redimen cada día.
Gracias al odio, a la homofobia, a la xenofobia. Federico y
César son la conciencia viva y redentora del pueblo español.
El GEES los ha ungido. Pío Moa se postra ante su palabra
salvadora. A Rouco, Cañizares, Gascó les toca poner el
palio.
Franco
colecciona olvidos por la sierra madrileña. Santos Federico
apóstol, César primado, Pío Moa converso, Nacho Villa
cofrade, salvadnos del rojerío, del Dios perdido entre los
pinares, cultivando lunas judeomasónicas.
Rafael Fernando Navarro
http://marpalabra.blogspot.com