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DEBERES PENDIENTES

 

 

La honestidad al servicio de la memoria nos obliga a tener en cuenta aquello de lo que nos damos cuenta. En la nueva contabilidad integral  descubrimos la dimensión de lo intangible, de todo aquello que no tiene precio pero tiene valor.

 

En la contabilidad clásica el pasivo es el lugar de las obligaciones internas y externas, El pasivo externo es el pasivo de las obligaciones exigibles y extinguibles. En el pasivo intangible de los particulares o de las instituciones, algunas deudas morales no son exigibles ni extinguibles sino perpetuables en el tiempo. Las grandes deudas morales no se extinguen por el olvido sino que se visualizan por su reconocimiento.

 

Año y medio después de que la cúpula del episcopado español promoviera la beatificación entusiasta de medio millar de mártires de la guerra civil ejecutados en el bando republicano durante los compases iniciales de la contienda, los cuatro obispos de las diócesis vascas se disponen a oficiar un funeral conjunto en Vitoria para reivindicar la memoria de 14 sacerdotes y religiosos eliminados por las tropas franquistas en el País Vasco.

 

El gesto supone un desafío al olvido intencionado que se explicó por la imposibilidad técnica de beatificar a quienes no habían sido víctimas del «odio a la fe» rechazando explícitamente las pretensiones de quienes reclamaban que también se honrase la memoria de los católicos caídos del bando republicano.

 

Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria, Ricardo Blázquez, Juan Maria Uriarte y Miguel José Asurmendi, anunciaron hace unos días que, «ante las peticiones recibidas», se disponían a «cumplir con el deber pendiente» de celebrar los funerales que no tuvieron los ejecutados en octubre de 1936, al poco de que las tropas de Franco ocupasen Guipúzcoa.

 

Los prelados han señalado, además, que se disponen a publicar «una reseña en el boletín oficial de cada diócesis, recogiendo los datos de la vida y la muerte de los ignorados», y a incluir sus nombres en los registros oficiales de sacerdotes fallecidos.

 

«Deseamos prestar un servicio a la verdad», dicen los prelados en el comunicado hecho público. «Queremos contribuir a la dignificación de quienes han sido excluidos y a mitigar el dolor de sus familiares y allegados»,

 

Los pasivos y deudas económicas se han de ir disminuyendo y obviamente olvidando. Las deudas morales han de permanecer vivas para reconocer lo que se hizo. La memoria de los hombres buenos y de sus acciones ha de ser humilde e imborrablemente reconocida.

 

 

Salvador Guasch

Economía de los Intangibles