una primera aproximación
a la encíclica
La
encíclica “Caritas in Veritate” es, como era previsible,
compleja y requerirá un análisis cuidadoso de los problemas
que trata. En una primera aproximación se pueden hacer las
observaciones siguientes:
·
Todo el
documento está presidido por una llamada a los valores
éticos y a la importancia de las “energías morales” como
fundamento de todas las acciones en el campo económico y
social, sobre todo en esta fase de crisis sin precedentes.
·
Sobre
cuestiones como el relativismo, laicismo, fundamentalismo,
la bioética, contracepción, el aborto o la política
demográfica, Benedicto XVI confirma y acentúa sus
posicionamientos bien conocidos y sobre los cuales hay
opiniones diversas dentro de la Iglesia Católica.
·
El
análisis del fenómeno de la globalización adopta un punto de
vista previsible según el cual es una oportunidad pero
necesita un control mayor.
·
Falta una
denuncia, dada la gravedad de los hechos, de la
responsabilidad de la financiación de la economía y del
papel de las multinacionales como causa principal de la
crisis y de todos los aspectos negativos de la
globalización.
·
Se
recogen y están desarrollados positivamente nuevos aspectos
y problemas de la realidad económica y social: la economía
del tercer sector, las finanzas éticas, el papel de los
consumidores, el cuidado de la naturaleza y otros.
·
Es
completamente discutible sostener que la Populorum
Progressio está en línea de continuidad con el magisterio
preconciliar (aún hoy se la considera una encíclica de
ruptura y denuncia profética).
Finalmente me quedo desagradablemente sorprendido al
constatar al término de la lectura que en la encíclica:
·
No se ve
ninguna referencia a la cuestión del rearme, a la necesidad
del desarme, al comercio de armas internacional y, en
general, al problema de los conflictos actuales y
potenciales que son una de las causas fundamentales del
empobrecimiento, del hambre y de la miseria.
·
Hay sólo
una tímida referencia a las iniciativas, desatendidas en
muchos sitios, para la transferencia de recursos a los
países del Sur (el conocido 0,7%) y tampoco se habla de la
condonación de la deuda externa, objeto de la campaña de la
propia Iglesia en el año jubilar.
·
No hay
ninguna referencia concreta al movimiento ecuménico con las
otras confesiones cristianas (que animó la campaña
“Justicia, paz y cuidado de la Creación”) y solamente una
referencia fugaz a las relaciones con otras religiones. Pero
estas relaciones son los instrumentos principales para
llevar a todo el mundo energías morales capaces de producir
un cambio y de corregir el desorden actual en las relaciones
entre la economía y los pueblos. Con esta encíclica la
Iglesia Católica parece presentarse sola y autosuficiente
para ocuparse de los problemas del mundo.
Vittorio Bellavite
Coordinador nacional de “Noi Siamo Chiesa”
Roma, 7
de julio de 2009
Trad.
Raquel Mallavibarrena
Movimiento Tambièn Somos Iglesia Chile
Movimiento Teologìa de la Liberaciòn Chile