Silvia Mtnez Cano 2

Aunque Jesús es educado en la imagen de un Dios Todopoderoso y Señor, analizamos cómo se distancia de la herencia recibida para elaborar una imagen de Dios muy distinta y que si tuviéramos que resumir en una sola palabra, sería la de Dios Abbá. El Dios de Jesús está presente en la vida cotidiana, es actuante y liberador. No hay que hacer méritos para merecer su amor. No hay distinción entre pobres y poderosos; todos y todas somos iguales ante sus ojos. Podemos experimentar a Dios como perdón, regalo, liberación, confianza y seguridad. Las imágenes de un Dios que juzga y castiga son insostenibles para los seguidores de Jesús. Debemos revisarlas, desterrarlas y desmontarlas.