EL
FRAUDE DE LA GRIPE A
La
OMS y las farmacéuticas se inventaron una crisis falsa para
vender vacunas, según Wolfgang Wodarg.
El
presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa,
Wolfgang Wodarg, ha declarado que la gripe A es “uno
de los mayores escándalos médicos de este siglo”. Ha añadido
que “la supuesta pandemia es un montaje de los gigantes
farmacéuticos y la Organización Mundial de la Salud”.
Wodarg ha afirmado que la Organización Mundial de la Salud
(OMS) suavizó la definición de pandemia porque los
científicos se lo pidieron y que las compañías farmacéuticas
lo aprovecharon para conseguir contratos de venta para sus
vacunas. Sólo en el cuarto trimestre de 2009, una compañía,
la Glaxo SmithKline, ha ingresado 1.700 millones de dólares
gracias a las ventas de vacunas contra la gripe A H1N1,.
Como
resultado, los gobiernos han gastado millones de euros en
campañas de vacunación. Además, miles de animales que dieron
positivo en las pruebas de gripe A H1N1, han sido
sacrificados.
El Consejo de Europa va a investigar estas acusaciones, que
son muy malas noticias para las compañías fabricantes de las
vacunas y los medicamentos contra la gripe A.
Ya en
julio de 2009 quedó claro que el número de muertes que se
producían entre los enfermos de gripe A era menor que las
que se dan con la gripe estacional común, pero la OMS no
dudó en calificar la enfermedad como pandemia.
La declaración de que la gripe A era una pandemia fue
definitiva para que los gobiernos comprasen estas grandes
cantidades de vacunas. Países como Francia, Reino Unido,
Alemania, Holanda o España se encuentran ahora con grandes
stocks de vacunas que no han utilizado.
Wodarg ha explicado que, en su
opinión, la razón para que todo esto haya sucedido hay que
buscarla en los brotes de gripe aviar H5N1 que tuvieron
lugar hace pocos años. Como este virus sí que fue realmente
peligroso, los gobiernos firmaron contratos con las empresas
farmacéuticas en los que se comprometían a comprar vacunas y
fármacos si se producía una pandemia. En ese caso,
los fabricantes de estos productos podrían hacer efectivos
los contratos.
“Para
poder vender sus fármacos y vacunas contra la gripe aviar,
las compañías farmacéuticas han presionado a los científicos
y agencias oficiales, responsables de la salud pública, para
alarmar a los gobiernos de todo el mundo”, ha dicho Wodarg.
Así, se
han despilfarrado los recursos económicos destinados a salud
pública en estrategias ineficientes de vacunación. Además,
“se ha expuesto de forma innecesaria a millones de personas
al riesgo de sufrir efectos secundarios desconocidos a causa
de unas vacunas insuficientemente testadas”, ha puesto de
manifiesto el presidente de la Comisión de Salud.
Si el Consejo de Europa establece en su investigación que
este “circo” ha sido una “voluntaria y cínica” manipulación
de las compañías farmacéuticas, las demandará para conseguir
compensaciones.
Joaquín Ventura