COMUNICADO 1º DE MAYO DE 2010
Los movimientos especializados de Acción Católica para la
evangelización del Mundo Obrero: JOC (Juventud Obrera
Cristiana), MTC (Mujeres Trabajadoras Cristianas) y HOAC
(Hermandad Obrera de Acción Católica), en esta celebración
del Día Internacional del Trabajo, queremos estar cercanos a
las alegrías y a las angustias de los trabajadores y
trabajadoras, especialmente de quienes sufren el paro o
soportan unas condiciones de trabajo que imposibilitan una
vida digna.
Las situaciones de verdadero empobrecimiento y
deshumanización que padece hoy el mundo obrero son
consecuencia, en gran medida, de la especulación financiera
y del egoísmo desmedido de las personas que gestionan los
mecanismos de las entidades financieras. Un egoísmo
impulsado por el sistema económico capitalista y que ha
penetrado con intensidad en la sociedad a través del
consumo, provocando una grave crisis ética, alimentaria,
ecológica… y humanitaria.
Los datos hablan por sí solos:
·
4.166.613 personas en situación de desempleo, (paro
registrado en marzo de 2010);
·
el 40% de los jóvenes no encuentra empleo;
·
las personas inmigrantes son quienes siguen ocupando los
trabajos peor remunerados y forman parte de la bolsa de la
economía sumergida, etc.
Mientras tanto, el Gobierno lanza la propuesta de
prolongación de la jubilación más allá de los 65 años y
algún dirigente empresarial propone contratos sin derechos
socio-laborales para los jóvenes.
Y no podemos olvidar que según el VI informe FOESSA del año
2008, España es un país donde el 19% de sus habitantes vive
por debajo del umbral de la pobreza.
La actual crisis podría tener un aspecto positivo si de la
misma brotasen propuestas que nos ayudasen a organizar la
sociedad al servicio del bien común, poniendo en el centro
de la actividad económica a las personas y los derechos de
los empobrecidos.
La situación actual debería abrirnos los ojos y el corazón a
la necesidad de profundos cambios en nuestra sociedad y en
la forma de entender y organizar la economía, siendo
conscientes de que otro mundo es posible, y de que lo
podemos arreglar si tenemos en cuenta la justicia, la
igualdad y la fraternidad que nos debemos como hermanos,
hijos e hijas de un mismo Dios.
Como creyentes seguidores de Jesús de Nazaret queremos
proponer que para nosotros, y para un país que se quiera
organizar humanamente, “el primer capital que se ha de
salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su
integridad” (Caritas in veritate, 25).
Por tanto, es preciso ampliar la protección social de las
personas, sobre todo de aquellas que tienen menos recursos,
así como replantear cómo compartir el trabajo que
disponemos, y que vivir dignamente no dependa exclusivamente
del hecho de tener un trabajo asalariado. ¿Cómo se puede
alargar el período de vida activa de una persona hasta los
67 años si hay jóvenes de 20, 30 y 40 años que no pueden
acceder al mercado de trabajo?
Deberíamos reflexionar seriamente sobre la necesidad de
crecer en prácticas de solidaridad en nuestra sociedad,
cuestionando las actitudes personales y las disposiciones
legales cada vez más restrictivas y excluyentes respecto a
la acogida de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes.
Hemos de superar los planteamientos miopes de ver la
realidad solamente desde los propios intereses individuales,
para que todas las personas podamos aspirar a una vida
digna, con un trabajo decente y el acceso a los recursos y
servicios sociales fundamentales.
En este sentido, el eje de la próxima reforma laboral, por
encima de criterios económicos, debe ser la salvaguarda de
los derechos de las personas trabajadoras y de sus familias.
El 1º de mayo es un día de Fiesta para reivindicar la
centralidad del trabajo en la vida de las personas y
reclamar a los gobiernos que pongan en el centro de sus
preocupaciones las alegrías y las angustias de toda la
sociedad, especialmente de los empobrecidos de nuestro país
y de los trabajadores y trabajadoras del mundo.
Mujeres Trabajadoras Cristianas (MTC)
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC)
Juventud Obrera Cristiana (JOC)