Compartiendo la Tierra Prometida
Un Intento de análisis
equilibrado
del Conflicto Israelo-Palestino
En la
Tierra Prometida, que se extiende aproximadamente desde el
Mar Mediterráneo hasta el río Jordán, viven unos 5 millones
de judíos y cerca de 4,5 millones de árabes.
Los
judíos llaman a esa tierra Israel y los árabes la llaman
Palestina.
Ambos
aseguran que esa tierra les pertenece.
¿Qué
razones tienen los judíos para asegurar que esa tierra les
pertenece?
·
HISTORIA. Fue un reino judío, en el que los judíos vivieron
durante muchos siglos. Tras las revueltas contra los
Romanos, de 70 a 135 d.C., esa tierra, Judea, recibió de los
Romanos el nombre de Palestina.
·
RELIGIÓN. Cada año, desde la destrucción romana, los judíos
rezan para volver a dicha tierra: “El próximo año en
Jerusalén” es la frase con la que termina cada
celebración pascual. Los judíos oran tres veces al día,
mirando hacia Jerusalén, que es su ciudad más sagrada.
·
PERSECUCIÓN. Tras siglos de trágicas Cruzadas, pogroms,
y finalmente el Holocausto, la mayor parte de los judíos
aseguran que sólo estarán a salvo de las persecuciones si
existe un Estado Judío independiente.
¿Qué
razones tienen los árabes para asegurar que esa tierra les
pertenece?
·
HISTORIA. Los pueblos árabes habitaron dicha tierra durante
siglos. Su presencia aumentó significativamente tras la
conquista musulmana, en el siglo VII.
·
CULTURA. Las vidas y tradiciones de sus habitantes están muy
ligadas a los lugares de esta tierra, en la que muchos
tuvieron antepasados durante innumerables generaciones.
Jerusalén es un centro cultural, social y religioso para la
población árabe.
·
RELIGIÓN. Aquí se encuentran las mezquitas de al-Aqsa y de
Omar, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes. Dice
la tradición que desde aquí el Profeta Mahoma subió a los
cielos a lomos de su legendario caballo, Al Buraq.
¿Quién
tiene los mejores argumentos?
Ambos
pueblos tienen derecho a esta tierra. Ambos derechos han
sido ampliamente reconocidos por la comunidad de naciones.
Más importante aún: ninguno de los dos bandos va a
desaparecer sin más de la noche a la mañana: ni los 5
millones de judíos, ni los 4,5 millones de árabes...
Entonces ¿qué se puede hacer al respecto? Existen 4 posibles
soluciones al conflicto:
1) Los
árabes se quedan con toda la tierra
2) Los
judíos se quedan con toda la tierra
3) Un
Estado bi-nacional para judíos y árabes
4) Dos
Estados para Dos Pueblos
Las
dos primeras soluciones supondrían la eliminación del otro
bando por la fuerza. Semejante escenario traería consigo un
genocidio y una deportación a gran escala. El resultado más
probable sería que ambos bandos lucharían entre sí hasta su
mutua destrucción.
La
tercera solución, la del Estado bi-nacional, puede tal vez
resultar atractiva en teoría, pero sería impracticable dado
el nivel actual de tensión y odio entre las partes. Por
añadidura, ese tipo de solución iría en contra de las ansias
de autonomía y auto-determinación de cada uno de estos
pueblos.
La
única posibilidad de alcanzar una paz duradera sería a
través de la existencia de dos estados independientes,
Israel Y Palestina, viviendo lado a lado con fronteras
seguras y mutuamente reconocidas. Dos estados para dos
pueblos es la única oportunidad de paz en la zona.
Esa
fue la idea del Proceso de Oslo y todos sabemos cómo
terminó. Pero lo importante a recordar es que Oslo no
fracasó por estar basado en premisas equivocadas. Pero ¿por
qué fracasó el Proceso de Oslo? Cada bando acostumbra culpar
al otro.
Algunos argumentos palestinos:
·
Visita
de Sharon al Monte del Templo
·
Asentamientos de Israel en Cisjordania y Gaza
·
Bloqueos israelíes y castigos colectivos
Algunos argumentos israelíes:
·
Rechazo de Arafat a las propuestas de Barak en Camp David
·
Atentados terroristas palestinos
·
Incitación de los Palestinos a la violencia y odio mediante
la educación
Cada
bando hace un recuento distinto de la sangre y de las
culpas. Cada bando acostumbra elegir hechos distintos a
divulgar u omitir.
De
todos modos, es importante tener en cuenta que buena parte
de ambos bandos perdió la confianza y la fe en el compromiso
del otro con la solución de los Dos Estados, frustrándose
así el Proceso de Oslo.
¿Qué
es necesario de ahora en adelante?
·
Lo
primero a combatir es la intolerancia. Existe gente en ambos
bandos que se niega a aceptar los derechos humanos y
nacionales del otro. Es necesario oponerse a dichos grupos
desde dentro. Los palestinos y los israelíes deben
decir NO a sus propios miembros intolerantes, y a sus formas
violentas de mantener vivo el conflicto.
·
Rechazar las explicaciones simplistas y la propaganda que
atribuyen toda la culpa a un sólo bando, como: “Islam =
Terrorismo”, o “Sionismo = Racismo”. Algunas personas
intentan manipular a la opinión pública seleccionando
algunos hechos o frases, y presentando una historia en la
que su propio bando siempre es inocente, y los errores y los
crímenes siempre corresponden al otro. Es posible contar una
gran mentira a base de reunir pequeños trozos de verdad...
·
La
solución de los Dos Estados debe ser mantenida y buscada
inequívocamente. Condiciones como la continuidad
territorial, la seguridad, unas fronteras reconocidas, y el
carácter nacional de los dos estados son esenciales para su
éxito.
Declararse pacifista no significa nada. ¿Es que hay alguien
en contra de la paz?Apoyar realmente la paz significa
aproximarse al otro, y reconocerlo como un igual. ¿Qué es lo
que cada madre y padre, ya sean judíos, islámicos,
católicos, protestantes, o budistas, desean para sí? Tener y
criar a sus hijos, una casa, comida, salud y educación. En
nada, nada, somos diferentes.
Autor
desconocido
(el
original nos llegó por Internet en un pps)