lo que piensan los laicos
comprometidos en
acciones pastorales
encuesta de 21rs
La revista cristiana 21rs ofrece en su número de mayo una
encuesta, realizada por Taiss Investigación, a los laicos
comprometidos en acciones pastorales
de las parroquias.
El estudio ofrece un nítido retrato robot del laico
comprometido: fiel a su labor, con conciencia crítica,
dispuesto a cambios sensibles como el celibato opcional y
que quiere una Iglesia cercana a los más necesitados y
abierta al diálogo.
Aquí les mostramos algunos de sus resultados.
Sólo uno
de cada 4 encuestados está de acuerdo con la afirmación de
que los católicos están perseguidos en España. En concreto:
·
el 18,4%
está “bastante de acuerdo”
·
un
insignificante 6% está “muy de acuerdo”
·
el 47,6%
está “nada de acuerdo”
·
y un 28%
está sólo “algo de acuerdo”.
Menos partidarios que los sacerdotes de la autofinanciación
de la Iglesia. A diferencia de la opinión mayoritaria de los
sacerdotes a este respecto, los laicos se muestran
mayoritariamente partidarios de que el Estado financie a la
Iglesia. Sólo 1 de cada 4 considera que la Iglesia debe
financiarse por sí misma y renunciar al dinero del Estado
para ser más libre.
Los misioneros y religiosas y religiosos que trabajan al
cuidado de enfermos y marginados obtienen la mejor
puntuación. Los obispos y los laicos pertenecientes a
movimientos eclesiales organizados, los peor valorados.
Incluso por debajo de aquellas personas “de cualquier tipo y
creencia” que trabajan en ONG.
2 de cada 3 laicos están a favor del celibato opcional y el
49,4% son partidarios del sacerdocio femenino. Datos
superiores a los ofrecidos por los sacerdotes, pero en clara
coherencia.
A menor formación académica, mayor compromiso cristiano con
las parroquias. Así se deduce de los datos recogidos en la
encuesta de 21. El 32,5% tiene estudios secundarios y el
31,2% tan sólo estudios primarios.
A ello se añade que más de la mitad de los consultados
declara un déficit de formación cristiana, especialmente en
temas como Teología, Biblia, Moral o Doctrina de la Iglesia.
Un 10,9% se declara poco formado y un 42,5% tan sólo “algo
formado”.
Los que tienen más formación son más partidarios de la
autofinanciación de la Iglesia, la opcionalidad del celibato
y el sacerdocio femenino. También se muestran más de acuerdo
con que el laico asuma más responsabilidades autónomas en la
Iglesia y tienen mayor sentido crítico en relación con la
esperanza frustrada del Concilio Vaticano II.
8 de cada 10 apelan a la propia conciencia en cuestiones
morales, pese a que respetan las orientaciones morales del
Papa y admiten que las tienen en cuenta. Sólo un 15% trata
de seguir totalmente dichas orientaciones sin discutirlas. Y
un exiguo 7,4% manifiesta estar en desacuerdo con algunas
orientaciones del Santo Padre, en concreto con aquellas que
se refieren a moral sexual y matrimonial.
Precisamente en materia de moral sexual se produce un
curioso reparto de respuestas en tres tercios muy
equilibrados:
·
los que
piensan que debe seguirse al pie de la letra (33,7%),
·
los que
piensan que la Iglesia no debiera ser tajante en estos temas
y dejar la decisión final a la conciencia de cada uno (33%)
·
y los que
consideran que “algunas orientaciones de la Iglesia sobre
moral sexual parecen desconocer la naturaleza humana,
respiran un aire negativo sobre la sexualidad y su
cumplimiento a rajatabla puede acarrear graves males en
algunos casos” (33,3%).
Sólo 1 de cada 5 laicos considera las orientaciones de los
obispos, sean éstas morales o no, “necesarias y oportunas” y
trata de seguirlas generalmente.
·
un 21% de
los encuestados “no suele tenerlas en cuenta en su vida
particular”
·
un 13,3%
más “no lee los comunicados ni está al tanto de dichas
orientaciones”
·
incluso
el 26,4% que manifiesta atender las orientaciones de los
obispos, actúa finalmente “según la propia conciencia”
·
y un 19%
cree que los obispos “no deberían entrar en cuestiones
políticas que dividan”.
Catalanes y vascos, los más progresistas; madrileños y
gallegos, los más conservadores. Si bien la variable
autonómica no debe estimarse estadísticamente, en estricto
rigor, puesto que no es suficientemente amplia cada
submuestra, sí que la proporcionalidad seguida aporta
matices ilustrativos a reseñar.
País Vasco y Cataluña resultan ser las comunidades más
abiertas a cuestiones como el celibato y el sacerdocio
femenino, seguidos por los andaluces, y donde se enfatiza el
hecho de que el Concilio Vaticano II fue frenado desde el
interior de la Iglesia.
En la posición contraria se encontrarían Madrid,
Galicia y Valencia.
Sin embargo, es precisamente en las comunidades madrileña y
gallega donde hay más partidarios de que los laicos asuman
mayor autonomía.
Los entrevistados andaluces son los que más destacan el
compromiso con los pobres y necesitados como el principal
reto de la Iglesia.
Pero el dato que más destaca es que los entrevistados
vascos señalen como principal problema de la Iglesia actual
“el alejamiento de la realidad social que revelan algunas
actuaciones de la Jerarquía”. Así lo afirman el 45,7% de
ellos, porcentaje muy superior a los obtenidos en otras
comunidades a esta cuestión.
Se ha querido preguntar a los encuestados por el Concilio
Vaticano II como indicador de una determinada sensibilidad
eclesial. Entre los laicos, 4 de cada 10 encuestados
considera que ha sido frenado desde el interior de la
Iglesia, siendo una gran esperanza frustrada. Sin embargo,
destaca que 3 de cada 10 expresan desconocimiento de las
aportaciones de este importante Concilio.
revista
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