El Espíritu llegó antes
Son muchos los lectores de feadulta.com que nos escriben
para felicitarnos y felicitarse por los tres años
cumplidos. Esta sintonía entre los que escriben y los
que leen es una especie de armonía subterránea que surge
de aguas profundas.
Veamos. Los que escribimos, la mayoría no nos conocemos
entre nosotros. Hemos coincidido en Internet. Cada uno
viene desde una historia distinta, con una mochila
distinta, de maestros distintos. Unos aportan triunfos,
otros fracasos. Algunos llegamos a través de barrancos,
otros por autopistas.
Los que leen y consultan feadulta.com viven en países
muy lejanos y con biografías muy diferentes. Algunos
viven solos, otros en comunidades. Sin embargo
componemos una bella y extraña sintonía.
Cuando un comentario nos llena e ilumina, solemos decir:
“esto es lo que yo pensaba” “Yo pensaba lo mismo. Pero
no sabía decirlo o no me atrevía a decirlo”. Sintonía
oculta: Méjico, Argentina, Estados Unidos Colombia,
Mozambique, Federación Rusa, China etc. (Ayer, 66
países)
Pienso que Alguien ha llegado a cada uno de esos
lectores, antes que Internet. Alguien para el que no hay
distancias, ni culturas, ni idiomas, ni barrancos ni
autopistas. Alguien que nos une a los que escribimos y a
los que leen. Alguien que fermenta la tierra. Alguien
que protagoniza las historias con minúscula, y la
Historia con mayúscula. Alguien de quien hablamos poco y
está siempre presente. Alguien que está en nosotros
cuando gozamos o padecemos nuestra historia. Y que sin
salir en los medios de comunicación actúa en la
Historia.
Cuando Rafael envía la página cada semana no debe
olvidar que antes que feadulta.com llegó el Espíritu. Lo
hemos leído: “Cuando llegue él, el Espíritu de la
verdad, os irá guiando en la verdad toda“. Jn 16.13
Quizá sea esta una de las realidades más bellas de
nuestra fe. No estamos solos. No estamos aislados. No
estamos abandonados. La Historia, y nuestras historias
están entrelazadas. Nuestra fe en Jesús nos une a Él y
nos une entre nosotros. Formamos un pueblo sin tierra ni
fronteras, una comunidad que es una especie de templo.
“Que sean Uno” Jn 17, 11
La
experiencia menuda del día a día puede velar esta
dimensión real, no demostrable, y sólo constatable con
la fe. Sabemos sí, y mucho de nuestra honda soledad.
Temblamos ante la evidencia de nuestra debilidad. Nos
emborracha la vida y a veces nos traga el aburrimiento
plomizo. El mero vivir, con frecuencia, nos resulta muy
difícil.
Al
menos, para los que creemos es imposible ya permanecer
en la fe sin el aliento del Espíritu. Cuando Jesús subió
al Padre, no nos dejó sólo su palabra, nos dejó el
Espíritu. No lo entendemos bien. Esa es la verdad. Pero
es que de Dios, no sabemos casi nada. Los sabios
comenzaron a contar: que si un solo Dios, que si tres
personas. Infantiles filosofías griegas. “Qui incipit
numerare, incipit errare”. ¿Qué tendrá que ver la
Realidad Divina con la aritmética?
Lo
que sí sé es que todos nos sentimos muy solos, muy
desunidos, muy rotos, muy cansados. Y que, a pesar de
todo, seguimos adelante y hasta nos queremos, y hasta
sonreímos, y hasta esperamos, y hasta decimos juntos
¡Padre! Y que esa sonrisa, ese amor, esa esperanza, esa
oración no puede salir de nosotros, por lo menos de mí.
No
estaría mal que, al menos una vez a la semana, al ver
feadulta.com enviemos nuestra cercanía a los que leen lo
mismo que nosotros en Portugal, China, a las monjas de
Mozambique, a los que nos leen en el Estado del Vaticano
¡que también nos leen allí! Lejos, pero unidos en el
Espíritu.
Las ideas y las teologías crean comunidad de ideas,
¡claro que sí! Pero lo que comunica vida es la comunidad
en el mismo Espíritu.
Feadulta.com puede y debe sacarnos de nuestras pequeñas
historias, nuestras pequeñas vidas, nuestras soledades.
Y eso, es trabajo del Espíritu.
Luís Alemán