EL ÚLTIMO HUESPED
Carta de Enrique Martínez Lozano
Queridos amigos, queridas amigas:
Siento no haber podido enviar el comentario de la
semana anterior, pero me visitó un "huésped
difícil": tuve un accidente de tráfico el 1 de mayo,
y justo ahora salgo del hospital. El resultado fue
un aplastamiento de vértebra (L2) y el auto
inservible... Un "huésped", realmente inesperado y
difícil.
En realidad, hace más de un año que me han estado
visitando "huéspedes" dolorosos y particularmente
frustrantes para el ego. A unos con más facilidad y
a otros con mucha dificultad, voy tratando de
acogerlos a todos, tal como enseña el poema sabio de
Rumi, el gran místico sufí del siglo XIII. Por eso,
quiero copiarlo a continuación:
“El ser humano es una casa de huéspedes.
Cada mañana un nuevo recién llegado.
Una alegría, una tristeza, una maldad,
que viene como un visitante inesperado.
¡Dales la bienvenida y recibe a todos!
Aun si son un coro de penurias que vacían tu casa
violentamente.
Trata a cada huésped honorablemente,
él puede estar creándote el espacio para una nueva
delicia.
El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia,
recíbelos en la puerta sonriendo
e invítalos a entrar.
Agradece a quien quiera que venga,
porque cada uno ha sido enviado
como un guía del más allá”.
Estos 10 días han sido
de "lucha" con el nuevo "huésped", para poder
avanzar en la "rendición". Generalmente, cuando
sufrimos una caída, o tenemos un accidente o una
enfermedad, suele decirse que la vida nos invita a
parar, a detenernos y descansar.
Sin embargo, no es ese
el mensaje que parece traerme este huésped (estaba
viviendo un periodo de serenidad, sin ninguna
sensación de cansancio, agobio o estrés; más bien al
contrario, hasta de disfrute).
Hasta donde alcanzo a
leer, tiene más bien una invitación a aceptar la
frustración, desidentificarme del yo, y afianzarme
en la Identidad más honda: todo lo manifiesto forma
parte de una gran "película"; lo que somos no es esa
película, sino la Luz que la proyecta, el YO SOY
permanente, pura Presencia y Quietud... Por ahí
parece ir.
Al fin y al cabo, cada
día veo con más claridad que ese es el único
aprendizaje que tenemos que hacer. Y mientras no lo
hacemos, hay sufrimiento. Porque todo lo manifiesto
es impermanente.
A partir de ahora, me
toca un periodo largo de reposo (cuasi inmovilidad,
con un corsé rígido). Eso me ha hecho cancelar los
encuentros programados para este tiempo (otra
frustración difícil de aceptar, sobre todo cuando
los había preparado con tanta ilusión como cariño, y
esperaba encontrarme con tanta gente). Así que os
pido disculpas, pero se suprimen los encuentros de
Lugo (13-15 mayo), Teruel (21 mayo), Alcoy (4-5
junio), Zaragoza (11 y 17-19 junio)... Y ya iremos
viendo cómo se desarrolla todo esto.
También comprenderéis
que, en contra de mi costumbre, no conteste a los
cientos de correos que me he encontrado a la vuelta
del hospital (ni doy abasto, ni puedo estar tanto
tiempo sentado). Sé que muchos se enteraron por el
buen amigo Rafael Calvo (www.feadulta.com);
os agradezco vuestra cercanía, mensajes y
presencias..., aunque no os pueda responder
personalmente a cada uno/a.
Os envío el comentario
de esta semana y, como sé que alguien los va
coleccionando, uno también el de la semana anterior,
que había quedado pendiente... del "huésped".
Y ahí seguimos: aunque
no nos vemos en los encuentros proyectados, nos
encontramos, más acá del contacto físico, en la
Presencia que somos y compartimos.
Un abrazo grande para
cada uno y cada una,
Enrique
www.enriquemartinezlozano.com
Teruel, 10 mayo 2011