RITA LEVI-MONTALCINI,
NEURÓLOGA
PREMIO NOBEL DE MEDICINA
Rita Levi-Montalcini
nació en
Turín,
Italia, en 1909 y obtuvo la licenciatura en Medicina
doctorándose en
Neurocirugía. Por
su ascendencia judía se vio obligada a abandonar Italia poco
antes del comienzo de la segunda Guerra Mundial. Emigró a
Estados Unidos en
donde trabajó en el Laboratorio Viktor Hamburger de la
Universidad de Washington
en
Saint Louis.
Sus trabajos, conjuntos con Stanley Cohen, sirvieron para
descubrir que las
células sólo
comienzan a reproducirse cuando reciben la orden de hacerlo,
orden que es trasmitida por unas sustancias llamadas
factores de crecimiento.
Obtuvo el
Premio Nobel de Medicina
en el año
1986 que compartió
con Stanley Cohen.
En la
actualidad es senadora vitalicia, designada por el
presidente italiano
Carlo Azeglio Ciampi.
Rita cumplirá dentro de un mes 99
años y la comunidad científica quiere homenajearla cuando
cumpla el próximo año su centenario.
¿Cómo celebrará sus 100 años?
Ah, no sé si viviré, y además no me placen las
celebraciones. ¡Lo que me interesa y me da placer es lo que
hago cada día!
¿Y qué hace?
Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y
prosperen ellas y sus países. Y sigo investigando, sigo
pensando...
No se jubila.
¡Jamás! ¡La jubilación está destruyendo cerebros! Mucha
gente se jubila, y se abandona... Y eso mata su cerebro. Y
enferma.
¿Y cómo anda su cerebro?
Igual que a mis 20 años! No noto diferencia en
ilusiones ni en capacidad. Mañana vuelo a un congreso
médico...
Pero algún límite genético habrá...
No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo..., pero no conoce la
senilidad. El cuerpo se me arruga, es inevitable, ¡pero no
el cerebro!
¿Cómo lo hace?
Gozamos de gran plasticidad neuronal: aunque mueran
neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las
mismas funciones, ¡pero para ello conviene estimularlas!
Ayúdeme a hacerlo.
Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, y
nunca se degenerará.
¿Y viviré más años?
Vivirá mejor los años que viva, que eso es lo
interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños,
tener pasiones...
La suya fue la investigación científica...
Sí, y sigue siéndolo.
Descubrió cómo crecen y se renuevan las células del sistema
nervioso...
Sí, en 1942: lo llamé nerve growth factor (NGF, factor de
crecimiento nervioso), y durante casi medio siglo estuvo en
entredicho, ¡hasta que se reconoció su validez y en 1986 me
dieron por ello el premio Nobel!
¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se
convirtió en neurocientífica?
Desde niña tuve el empeño de estudiar. Mi padre quería
casarme bien, que fuese buena esposa, buena madre... Y yo
me negué. Me planté y le confesé que quería estudiar...
Qué disgusto para papá, ¿no?
Sí. Pero es que yo no tenía una infancia feliz: me
sentía patito feo, tonta y poca cosa... Mis hermanos mayores
eran muy brillantes, y yo me sentía tan inferior...
Veo que convirtió eso en un estímulo...
Me estimuló también el ejemplo del médico Albert
Schweitzer, que estaba en África para paliar la lepra. Deseé
ayudar a los que sufren, ¡ése era mi gran sueño...!
Y lo ha hecho..., con su ciencia.
Y, hoy, ayudando a niñas de África para que estudien.
Luchemos contra la enfermedad, sí, ¡pero todo mejorará si
acaba la opresión de la mujer en esos países islamistas..