Carta al Ministro del Interior,
rechazando SU protección
Dr. FABIO VALENCIA COSSIO
Ministro
del Interior y de Justicia
Bogotá
4 de mayo de 2010
De toda
consideración.
Le
agradezco mucho su carta del pasado 4 de mayo en la que se
refiere a las amenazas contra mi vida que han aparecido
escritas en muros de la ciudad y propone activar en mi favor
los mecanismos previstos en el Programa de Protección de
Derechos Humanos que lidera su despacho.
A la vez
que le agradezco su oferta, la rechazo respetuosamente, por
las mismas razones que lo hice en 1996, en 1998 y en 2006,
tal como se lo expresé por escrito a los diversos organismos
de seguridad del Estado que me insistieron en aceptar dichos
esquemas, razones que le vuelvo a transcribir en gracia de
la transparencia:
1.
La única razón por la cual mi vida o seguridad pueden estar
en riesgo, es la de denunciar violaciones graves de los
derechos humanos fundamentales por parte de agentes directos
o indirectos del Estado contra personas y comunidades en
desprotección, dado que mi trabajo ha estado centrado en
este tipo de acompañamiento desde hace varias décadas. No
tendría lógica ser protegido por aquellas mismas
instituciones que han perpetrado esas violaciones.
2.
Considero que aquellas personas por quienes trabajo,
vulneradas en sus derechos humanos más elementales, corren
muchísimos más riesgos que yo, y por ello no me sentiría
tranquilo si se me protege a mí y no a ellos que son el
motivo real de mis riesgos.
3.
No puedo, en conciencia, permitir o tolerar que se compre,
se utilice o se justifique el uso de ningún arma por mi
causa, ni mucho menos que se arme a un ser humano por lo
mismo. Estoy convencido de que la dinámica que lleva a armar
a unos para defender a otros conduce a una espiral de
violencia cada vez mayor, haciendo progresivamente más
difícil soluciones civilizadas.
4.
Personalmente no puedo soportar que alguien, por defenderme,
hiera o mate a otro ser humano. Si existe un riesgo de
muerte, la muerte que me parecería más perturbadora para mi
conciencia sería la del que sea eliminado por alguien que
busque defenderme, así sea un agresor.
5.
He
experimentado en otras personas que han aceptado esquemas de
protección de órganos del Estado, que el uso de dichos
esquemas aleja progresivamente a quienes más nos necesitan,
que son las víctimas, en su mayoría traumatizados por el uso
de armas contra ellos mismos o contra sus seres queridos.
Estas
razones reposan textualmente desde hace 14 años en los
archivos de los diversos organismos de seguridad del Estado
y las vuelvo a refrendar ahora.
La
coyuntura actual ha puesto en conocimiento de la opinión
pública niveles profundos de corrupción y perversidad del
organismo de seguridad más importante adscrito a la
Presidencia de la República.
Si bien
todos mis esfuerzos por que se respete el artículo 15 de la
Constitución, que da derecho a conocer los informes que
sobre uno se guardan en bases de datos oficiales, han sido
bloqueados incluso por magistrados de altos tribunales,
algunos periodistas me han enviado paquetes de información
que demuestran un seguimiento de 20 años a mi persona y
actividades por parte del DAS y un plan elaborado de
“inteligencia ofensiva” que al parecer tenía como objetivo
bloquear todas mis actividades, desprestigiarlas ante la
sociedad y construir piezas artificiales que facilitaran
montajes judiciales.
Usted
comprenderá, Señor Ministro, que mal podría yo acogerme a la
protección del Estado luego de descubrir estas realidades,
aunque no existieran las razones de mayor peso ético antes
expuestas.
Permita,
pues, Señor Ministro, que al agradecerle su oferta y sus
buenas intenciones, le manifieste al mismo tiempo con
sinceridad mi rechazo. Ya he firmado los documentos
pertinentes de renuncia a la protección estatal ante los
oficiales de la Policía Nacional que me han visitado,
asumiendo toda la responsabilidad que me corresponda por
dicha renuncia.
Respetuosamente,
Javier
Giraldo Moreno, S. J.
opcion_porlospobres_chile@yahoo.com
tambiensomosiglesiachile@yahoo.com