CONFERENCIAS PROHIBIDAS
Dos editoriales de www.humus.tk
PROHIBIDA CONFERENCIA DE JOXE ARREGI
En el ciclo de conferencias cuaresmales de la parroquia
de Gurutzeaga de Aiete (por cierto, muy interesantes y
actuales) Joxe Arregi iba a impartir una conferencia, el
12 de abril, bajo el título: “¿A qué Jesús y a qué
Iglesia quisiera yo seguir?”.
Pues bien, hace unos días esa conferencia fue prohibida
por el obispado, aduciendo como razón, que Joxe no puede
hablar públicamente en una iglesia.
¿Qué se puede decir ante este incidente?. Se nos ocurren
algunas reflexiones:
1º El pluralismo no es un ente abstracto. Es una
realidad viva en nuestras comunidades cristianas. Se
puede acallar una voz, un acontecimiento, pero el
pluralismo es una planta de gran vigor, que renace una y
otra vez.
Somos adultos y, como tales, queremos pensar y ser
responsables de nuestras decisiones. Por ello
necesitamos escuchar modos diferentes de relatar y
entender los posibles caminos hacia Dios. Trabajo
nuestro será, después, reflexionar y discernir qué es lo
que más nos ayuda a acercarnos a la fe, a vivirla.
Enfrentar ortodoxia y pluralismo acarrea graves
consecuencias. Y tratar a adultos como si no lo fueran,
también.
Pero no perdamos la paz. Este problema tan actual viene
de muy lejos. Nunca se ha conocido una Iglesia ideal,
exenta de conflictos. O ¿ no era, también, ésto lo que
ocurría entre Santiago, Pedro y Pablo? En la era de la
globalización, de la comunicación, de la información se
nos hace especialmente difícil aceptar su negación.
¿No sería más sano y enriquecedor para todos sentarnos
en el mismo lado de la mesa para dialogar en vez de
hacerlo uno frente al otro? ¿No es hora ya de dejar de
pensar y funcionar con alternativas “ésto o lo otro”,
sino “ésto y lo otro”?
Creemos que todos ganaríamos y tendríamos más energías
para abordar lo verdaderamente importante.
Estamos de acuerdo con Joxe Arregi cuando afirma que “
La vida es más fuerte que el Sanedrín, porque Dios es
Vida”.
2º Pero creemos que hay un problema más hondo que
subyace en todos los incidentes que están teniendo lugar
en nuestra diócesis: La estructura eclesial. “En la
actualidad, un laico no tiene defensa frente al clero o
a los religiosos; las religiosas no tienen defensa
frente al clero; los sacerdotes no tienen defensa frente
al obispo; y los obispos no tienen defensa frente al
papa” (Joseph
Comblin: EL PODER EN LA IGLESIA.
Publicado en
humus la
pasada semana).
Si lo que decide el superior es la ley que prevalece, la
decisión será legal, pero ¿es justa? ¿hay lugares de
debate y de acuerdo entre todos? ¿es la autoridad lo
único que cuenta?. Jesús tenía autoridad pero reconocida
por los que le seguían, no para imponer sino para
servir.
No perdamos la paz ni la confianza en Dios. El Espíritu
también alienta en estos tiempos, siempre en la
dirección adecuada
"NADA NUEVO BAJO EL SOL" (Qo 1,9-10)
A pocas semanas de nuestro anterior editorial nos vemos,
de nuevo, moralmente obligados a informar de un reciente
acontecimiento en nuestra Iglesia diocesana. El taller
que iba a dirigir Joxe Arregi en la sala Arrupe el
próximo 20 de mayo ha sido suspendido.
Ha sido, deducimos, la voluntad superior de la Iglesia
diocesana la que así ha decidido.
La decisión es legal, pero ¿es adecuada, es justa? ¿se
puede impedir hablar de Dios, en nombre de Dios? ¿tiene
alguien la posesión total de Dios como para no permitir
hablar de Él a alguien porque su modo de hacerlo no
corresponde con el uniforme y único establecido
oficialmente?
En los albores de nuestra historia cristiana tenemos el
caso de un tal Jesús de Nazaret que se atrevió a hablar
de Dios, a vivirlo, a amarlo, a proclamarlo de un modo
no acorde con la institución oficial. Y fue perseguido y
condenado (de ahí el título de este escrito).
¿No hemos aprendido todavía que nuestros relatos,
explicaciones, aproximaciones a Dios son solo eso,
balbuceos, ensayos, intentos de entender algo? ¿vamos a
seguir matándonos por ello? Dios es Dios y nada ni nadie
puede aprehenderlo. Ninguna teoría, explicación ni
visión puede identificarse con Él.
“Si lo comprendes, no es Dios” (S. Agustín). Dios no
está nunca en juego, es Quien es. Lo que está en juego
son nuestros pobres intentos humanos para relacionarnos
con El, para vivir la vida con sentido, para
relacionarnos con nosotros mismos y con nuestro prójimo.
En resumen, para vivir. Y esos caminos son
responsabilidad de cada uno de nosotros. Seguimos los
caminos que nos parecen más conformes con nuestro sentir
y vivir. Y si nos equivocamos es, también,
responsabilidad nuestra
Creemos, pues, que no se nos puede privar de aquello que
necesitamos. ¿Tendremos, también nosotros, que salir de
la Sinagoga y buscar ámbitos de libertad?
Afortunadamente la sociedad civil ha conquistado su
mayoría de edad, no sin mucho sufrimiento, y permite
hablar de cualquier tema que atañe al hombre. Sus
locales están a disposición de quien los necesite (casas
de cultura, etc. )
¡Qué pena!
Pero vivámoslo como una ocasión que abre nuevas
posibilidades. Quizá sea éste el momento en que la
religión deba volver a la vida, ámbito natural en el que
nació y para el que nació.
Tengamos siempre presentes la palabras de Gamaliel:
”...si esta idea o esta obra es de los hombres, se
destruirá; pero si es de Dios, no conseguiréis
destruirles” (Hch 5, 38-39)
¡Que el Espíritu nos ilumine a todos!