30 ANIVERSARIO
MONSEÑOR ROMERO
El 24 de Marzo conmemoramos el 30 aniversario del
martirio de Óscar Romero, hombre de Dios, fiel al
evangelio de Jesús y uno de los mayores profetas de
la Iglesia.
LOS MENSAJES
Hermanos, ¡cómo quisiera yo grabar en el corazón de
cada uno esta gran idea: el cristianismo no es un
conjunto de verdades que hay que creer, de leyes que
hay que cumplir, de prohibiciones! Así resulta muy
repugnante. El cristianismo es una persona, que me
amó tanto, que me reclama mi amor. El cristianismo
es Cristo.
6 DE NOVIEMBRE DE 1977
Qué hermoso será el día en que cada bautizado
comprenda que su profesión, su trabajo, es un
trabajo sacerdotal; que, así como yo voy a celebrar
la misa en este altar, cada carpintero celebra su
misa en su banco de carpintería, cada hojalatero,
cada profesional, cada médico con su bisturí, la
señora del mercado en su puesto... están haciendo un
oficio sacerdotal.
20 DE NOVIEMBRE DE 1977
Una religión de misa dominical pero de semanas
injustas no gusta al Señor. Una religión de mucho
rezo pero con hipocresías en el corazón no es
cristiana. Una Iglesia que se instalara sólo para
estar bien, para tener mucho dinero, mucha
comodidad, pero que olvidara el reclamo de las
injusticias, no sería la verdadera Iglesia de
nuestro divino Redentor.
4 DE DICIEMBRE DE 1977
Que se capacite a los niños y a los jóvenes a
analizar la realidad de su país. Que los prepare
para ser agentes de transformaciones en vez de
alinearlos con un amontonamiento de textos y de
técnicas que lo hacen desconocer la realidad. Así
hay muchos técnicos, muchos sabios, muchos
profesionales que saben su ciencia, su profesión,
pero que son como ángeles, desencarnados de la
realidad en que actúan su profesión. Lo primero que
debe buscar una educación, pues, es encarnar al
hombre en la realidad, saberla analizar, ser
críticos de su realidad. Una educación que sea
educación para una participación política,
democrática, consciente, ¡ésto! ¡cuanto bien haría!
30 de abril de 1978
Aun cuando se nos llame locos, aun cuando se nos
llame subversivos, comunistas y todos los
calificativos que se nos dicen, sabemos que no
hacemos más que predicar el testimonio subversivo de
las bienaventuranzas, que le han dado vuelta a todo
para proclamar bienaventurados a los pobres,
bienaventurados a los sedientos de justicia,
bienaventurados a los que sufren.
11 DE MAYO DE 1978
Es triste tener que dejar la Patria, porque en la
Patria no hay un orden justo donde puedan encontrar
trabajo.
3 de septiembre de 1978
Muchos quisieran que el pobre siempre dijera que es
"voluntad de Dios”
que así viva. No es voluntad de Dios que unos tengan
todo y otros no tengan nada. No puede ser de Dios.
De Dios es la voluntad de que todos sus hijos sean
felices.
10 DE SEPTIEMBRE DE 1978
Es
ridículo que se diga que la Iglesia se ha hecho
marxista. Si el materialismo marxista mata el
sentido trascendente de la Iglesia, una Iglesia
marxista,
sería no sólo suicida sino estúpida. Pero hay un
"ateísmo" más cercano y más peligroso para nuestra
Iglesia: el ateísmo del capitalismo cuando los
bienes materiales se erigen en ídolos y sustituyen a
Dios.
15
DE SEPTIEMBRE DE 1978
Una Iglesia que no sufre persecución, sino que está
disfrutando los privilegios y el apoyo de las cosas
de la tierra -¡tenga miedo!- no es la verdadera
Iglesia de Jesucristo.
11 DE MARZO DE 1979
¡Cuántos hay que mejor no dijeran que son
cristianos, porque no tienen fe...! Tienen más fe en
su dinero y en sus cosas que en el Dios que
construyó las cosas y el dinero.
3 DE JUNIO DE 1979
Cada uno de ustedes tiene que ser un micrófono de
Dios. Cada una de ustedes tiene que ser un
mensajero, un profeta. Siempre existirá la iglesia
mientras haya un bautizado, y ese único bautizado
que quede en el mundo, es el que tiene ante el mundo
la responsabilidad de mantener en alto la bandera de
la verdad del Señor y su justicia divina… no seamos
cobardes. No escondamos el talento que Dios nos ha
dado desde el día de nuestro bautismo y vivamos de
verdad la belleza y la responsabilidad de ser un
pueblo profético…
8 de julio de 1979
La riqueza es necesaria para el progreso de los
pueblos, no lo vamos a negar; pero un progreso como
el nuestro, condicionado a la explotación de tantos
que no disfrutarán nunca los progresos de nuestra
sociedad... no es pobreza evangélica. ¿De qué sirven
hermosas carreteras y aeropuerto, hermosos edificios
de grandes pisos si no están más que amasados con
sangre de pobres que no los van a disfrutar?
15 de julio de 1979
Yo denuncio, sobre todo, la absolutización de la
riqueza. Este es el gran mal de El Salvador: la
riqueza, la propiedad privada como un absoluto
intocable y ¡ay del que toque ese alambre de alta
tensión, se quema...! No es justo que unos pocos
tengan todo y lo absoluticen de tal manera que nadie
lo pueda tocar, y la mayoría marginada se esté
muriendo de hambre.
12 de agosto de 1979
Es inconcebible que se diga a alguien “cristiano” y
no tome, como Cristo, una opción preferencial por
los pobres. Es un escándalo que los cristianos de
hoy critiquen a la Iglesia porque piensa por los
pobres.
9 de septiembre de 1979
No nos cansemos de denunciar la idolatría de la
riqueza,
que hace consistir la verdadera grandeza del hombre
en tener y olvida que la verdadera grandeza es ser.
No vale el hombre por lo que tiene, sino por lo que
es.
4 DE NOVIEMBRE DE 1979
Habría que buscar al niño Jesús, no en las imágenes bonitas de nuestros pesebres.
Habría que buscarlo entre los niños desnutridos que se han acostado esta noche sin tener qué comer, entre los pobrecitos vendedores de periódicos que dormirán arropados de diarios allá en los
portales.
24 DE DICIEMBRE DE 1979
¡Qué hermoso será el día en que en una sociedad
nueva, en vez de almacenar y guardar egoístamente,
se reparta, se comparta y se divida, y se alegren
todos, porque todos nos sentimos hijos del mismo
Dios! ¿Qué otra cosa quiere la Palabra de Dios en
este ambiente salvadoreño sino la conversión de
todos para que nos sintamos hermanos?
27 DE ENERO DE 1980
No es un prestigio para la Iglesia estar a bien con
los poderosos. Éste es el prestigio de la Iglesia:
sentir que los pobres la sienten como suya, sentir
que la Iglesia vive una dimensión en la tierra,
llamando a todos, también a los ricos, a convertirse
y salvarse desde el mundo de los pobres, porque
ellos son únicamente los bienaventurados.
17 DE FEBRERO DE 1980
He estado amenazado de muerte frecuentemente. He de
decirles que como cristiano no creo en la muerte sin
resurrección: si me matan, resucitaré en el pueblo
salvadoreño. Lo digo sin ninguna jactancia, con gran
humildad. Como pastor, estoy obligado, por mandato
divino, a dar la vida por aquellos a quien amo, que
son todos los salvadoreños, incluso por aquellos que
vayan a asesinarme.
Si llegasen a cumplirse las amenazas, desde ahora
ofrezco a Dios mi sangre por la redención y por la
resurrección de El Salvador. El martirio es una
gracia de Dios, que no creo merecerlo. Pero si Dios
acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea
semilla de libertad y la señal de que la esperanza
será pronto una realidad. Mi muerte, si es aceptada
por Dios, sea para la liberación de mi pueblo y como
un testimonio de esperanza en el futuro.
Puede decir usted, si llegan a matarme, que perdono
y bendigo a aquellos que lo hagan. De esta manera se
convencerán que pierden su tiempo. Un obispo morirá,
pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, nunca
perecerá.
MARZO DE 1980
"El Reino está ya misteriosamente presente en
nuestra tierra; cuando venga el Señor, se consumará
su perfección". Ésta es la esperanza que nos alienta
a los cristianos. Sabemos que todo esfuerzo por
mejorar una sociedad, sobre todo cuando está tan
metida esa injusticia y el pecado, es un esfuerzo
que Dios bendice, que Dios quiere, que Dios nos
exige.
24
DE MARZO DE 1980